Barbechos

Plantas de vid más fuertes, gracias a los injertos

Es una de las novedades para lograr un ejemplar más resistente a enfermedades y de mejor producción.
domingo, 16 de octubre de 2011 · 17:51

La preferencia actual tanto de pequeños y medianos productores, como de grandes empresas, es la de adquirir plantas de vid injertadas. Así pues, la novedad es el injerto en barbechos.

La noticia es que ya existe en nuestra provincia un vivero autorizado por SENASA y el INASE que se dedica a comercializar este tipo de plantas, las que anteriormente eran encargadas a viveros de otras provincias.

El motivo principal es que se obtiene un ejemplar más rústico, más manuable con resistencia a enfermedades pudiéndose lograr, también, más vigor y mejor producción.

Así , los grandes exportadoras de uva en fresco, solicitan plantas injertadas de Red Globe o Superior. Mientras, que para quienes se dedican a comercializar el producto de varietales tradicionales, la preferencia es por plantas de Malbec o Syrah.

En tanto, aquellos que apuestan a la pasa sanjuanina prefieren variedades como Flame o Fiesta. En los casos mencionados, la demanda se inclina por plantas injertadas en pie americano o en barbechos de cereza.

Según la opinión de productores y profesionales del sector, las plantas obtenidas en macetas de las variedades mencionadas, son muy sensibles, delicadas y con limitaciones a nivel radicular. Por ello se busca obtener con el injerto en barbechos, rusticidad y demás beneficios señalados.

El proceso

El material obtenido a campo se coloca en cámara con condiciones de temperatura y humedad  adecuadas, que permitan su estabilidad. El día previo al injerto, este material es introducido en piletas con productos específicos siendo donde adquieren rehidratación y prevención sobre brote o proliferación de  hongos  o  bacterias.

El material seleccionado para que cumpla la función de pie, se corta a 30cm y se desyema. Caso contrario, se realiza con el material que se quiera producir, es decir que el corte se realiza para que se obtengan una a dos yemas. Luego, en la máquina de injertar se unen ambos materiales y se procede a introducirlos en cera líquida, la que le otorga firmeza y protección, previniendo deshidratación en la zona del corte.

El paso siguiente es el estacionamiento en cámara de calor, a aproximadamente 30º y a 85% de humedad,  y la obtención del brote luego de 15 o 20 días dependiendo de la variedad.
Introducido el material en maceta, con sustrato especialmente fabricado, con turba marina, piedras volcánicas y orujo agotado, se asegura un implante sin desmoronamiento de la base y en consecuencia sin exposición aérea de la raíz.

La planta injertada en maceta es almacenada en las naves del vivero, hasta su traslado a campo. Luego de un periodo de adaptación climática es entregada al productor, el que se asegura de esta forma, un rendimiento del 90% en la implantación.

Por otro lado, la cereza, esta noble variedad tan nuestra y utilizada durante años por los productores (como variedad multipropósito con muy buenos rendimientos) ofrece ahora una cualidad más: la obtención de barbechos para su utilización como pie, con atributos excepcionales.

Riesgo

Plantas introducidas a nuestra provincia, la mayoría provenientes de otros países, Francia, España, Italia o  Chile fueron el transporte para que proliferaran ciertas plagas que no conocíamos. Incrementemos los controles, exijamos certificación de sanidad  y utilicemos lo nuestro.

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