Entre los tres invitados al Centro Cultural Kirchner para
una charla con el gabinete ampliado encabezado por el presidente Mauricio
Macri, uno de ellos era el menos conocido y fue al final el que más polvareda
levantó con sus afirmaciones. Se trata de Daniel Cerezo, sanjuanino de
nacimiento y dueño de una dura experiencia de vida desde su San Juan natal
hasta las condiciones en las que consiguió levantar cabeza, compartiendo
escenario con los más reconocidos actores sociales Margarita Barrientos y Toty
Flores.
Daniel Cerezo fue conocido en la última publicación de El
Nuevo Diario, en la que se lo presenta como "gerente de felicidad”, según la
actividad que desarrolla en una fábrica de alpargatas. Esta misma semana se
presentó con su historia y sus frases ante los funcionarios más importantes del
país, a los que les dejó su repertorio. Como: "todos somos pobres por lo que
nos falta y ricos por lo que podemos dar”.

Al término de su presentación, fue tal el revuelo que causó
que fue el tema de comentario entre los funcionarios de Macri. Entre quienes se
dividieron los que lo elogiaron y los que lo criticaron.

Pero, ¿quién es este sanjuanino provocador que llegó nada
menos que a interesar a Macri? Se lama Daniel Cerezo, es músico y "gerente de
felicidad” de una fábrica de alpargatas. Arrancó su presentación del martes con
una pregunta directa: "¿Quién de ustedes es pobre?”.

Su biografía se hizo conocida a partir de una presentación
en el ciclo de charlas TEDxRío de la Plata. Allí contó buena parte de lo
repitió ayer en el CCK. Hijo de seis hermanos, nació en San Juan y se vino a
Buenos Aires cuando a su padre prometieron una casa y un trabajo. La casa nunca
llegó. Vivieron en el garage de una tía hasta que 4 años después su padre
falleció y con su madre terminaron a una de las villas porteñas. Al cumplir 9
años Daniel comenzó a estudiar piano en un centro comunitario, que terminó
coordinando y dirigiendo. Años después, en un Congreso compartió escenario con
un joven emprendedor, dueño de una fábrica de alpargatas cool que lo llevó a
trabajar en el área de recursos humanos. Allí llegó a ser "gerente de felicidad
y cultura” hasta que decidió construir su camino en una empresa social llamada
Creer Hacer, que tiene como objetivo "mejorar la calidad de vida de las
personas”.

Al Gobierno se acercó de la mano de su "amigo”, Mario
Quintana, coordinador del gabinete económico y número dos de Marcos Peña.
Trabaja con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. En el PRO
recuerdan que a Macri el tema de la felicidad es algo que le interesa mucho:
por eso recomienda un documental llamado Happy, que puede verse en Netflix.
Daniel Cerezo se volvió famoso el miércoles en las redes
sociales debido a su participación en la reunión de Gabinete ampliado que
encabezó el presidente Mauricio Macri en la que dijo que "todos somos
pobres por lo que nos falta".
Según publicó el senador oficialista Federico Pinedo, Cerezo
dijo que "todos somos pobres por lo que nos falta y ricos por lo que
podemos dar", en el escenario del Centro Cultural Kirchner donde habló de
la pobreza. Pero, sin embargo, Cerezo también tiene otros dichos:
-"La peor pobreza es perder la capacidad de soñar, de
proyectarse"
-"Erradicar la pobreza no tiene que ver sólo con dar
alimentos y ni siquiera trabajo, erradicar la pobreza pasa por darle sueños y
esperanzas".
El hombre suele dar charlas TEDx y es miembro de varias
fundaciones, como "Creer Hacer", en la que se define como fanático de
Gladys "la Bomba Tucumana",
Más allá de esto, desmintió que haya sido contratado como
funcionario de la gestión de Macri: "No tomé ningún cargo ni lo haría.
Sólo participé de una charla sobre lo que veo y trabajo en los barrios más
vulnerables y di una opinión. Yo lo que dije es que a la pobreza cero hay que
llenarla de contenido y trabajar para eso".
"Hablar de pobreza no sólo es la económica: tenés
escuelas sin buena educación. Hay que hablar de todos los criterios, como la
pobreza en lo social. Todos los ministerios la tienen que tener en
cuenta", agregó en diálogo con la FM Rock&Pop.