Este verano en San Juan, el pañuelo dejó de ser accesorio para convertirse en actitud. Y entre el sol, las piscinas y el vino, encontró su mejor versión. Porque acá, donde el calor exige ingenio, el estilo siempre gana. Leé la nota columna completa de Raffa Andrada en otro miércoles con "M" de moda en Tiempo de San Juan.