San Juan parecía una isla dentro de un país en donde los hospitales ya tenían sus terapias intensivas con camas ocupadas por pacientes con coronavirus; donde estaban restringidas las actividades en bares y restaurantes; donde el turismo se veía como una actividad casi imposible al igual que abrir las escuelas. Pero esta normalidad iba a cortarse en algún momento, ningún territorio se escapó del Covid. El 19 de agosto del 2020 se registraron por primera vez casos autóctonos de coronavirus en la provincia, sin nexo epidemiológico. Ante este escenario, Salud Pública diseñó un operativo cerrojo que arrancó bloqueando Caucete por 14 días, departamento en donde se detectaron los primeros casos. Los vecinos recuerdan ese día como el más triste que hayan vivido después del terremoto del ’77.
A un año del bloqueo a Caucete por el coronavirus: para los vecinos, el recuerdo más triste después del terremoto del ‘77
El Ministerio de Salud Pública bautizó los bloqueos en barrios y departamentos como Plan de Seguridad Ante Circulación Viral. El objetivo era cercar la propagación limitando el movimiento y la circulación en los sitios donde se detectaran casos. El caso autóctono uno se registró en Caucete, un hombre de74 años del barrio Justo P. Castro I. El barrio se aisló por completo y nueve cuadras a la redonda, por lo que también se cercó el barrio Justo P. Castro II. Luego siguió el barrio Justo P. Castro III hasta determinar a la medianoche el bloqueo total del departamento.
Los vecinos veían impactados como personal de seguridad vallaba todos los ingresos al complejo habitacional. A esto se le sumó la llegada de brigadas de médicos y enfermeros que empezaron a hacer testeos casa por casa. Con megáfonos les avisaron a los vecinos del barrio Justo P. Castro I que iban a aislar el complejo habitacional. Incluso, hasta las personas que estaban de visita tuvieron que aislarse por completo.
Además de los trajes blancos del personal de seguridad, que al principio impresionaban a todos, los policías que cercaron los barrios llevaban puestos guantes, tapabocas y demás implementos de seguridad. El día cerró con cuatro casos positivos de coronavirus, todos autóctonos y de Caucete. Uno de los enfermos terminó en la Terapia Intensiva del Hospital Rawson. El hombre falleció a los pocos días.
Quien recordó al paciente que fue el primer positivo autóctono fue Guillermo Chávez, quien emocionado aseguró que perdió a un amigo. “Fue muy feo, uno no se podía movilizar, fueron vecinos del barrio. Ver que venían a hacer traslados de verduras, es muy feo recordar ese momento. Además, con miedo, no podíamos salir a ningún lado. Al principio sentí que los cauceteros eran discriminados porque Caucete fue el foco, pero después empezaron los otros departamentos, todos nos señalaban con el dedito”, relató el hombre.
Para los cauceteros fue tal el impacto, que muchos comparan lo vivido con el desastre natural de noviembre del ’77. En los almacenes de los barrios, en contacto con Tiempo de San Juan, hubo quienes aseguraron que nunca olvidarán lo que fue ver todo cercado, que incluso departamentos limítrofes construyeran barricadas para cortar el contacto.
Jaime Agüero, vecino del primer barrio cercado, también recordó cómo vivió ese 19 de agosto. “Ese día me agarró trabajando, no podía entrar acá, si entraba no salía y yo trabajo en Pie de Palo. Llegué y se me hizo la noche dando vueltas por ahí hasta que me dejaron entrar al barrio, estuve un día sin ir a trabajar porque no dejaban salir a nadie. Mi familia estuvo encerrada, fue muy feo para todos los cauceteros”, relató.
Ernesto Agustín Bustos es un viejo vecino del barrio Justo P. Castro I. Él aseguró que nunca tuvo miedo pero que nunca pensó experimentar el encierro de ese modo. Como tampoco pensó vivir nunca la discriminación del resto de los sanjuaninos. Hubo complicaciones hasta para conseguir turnos médicos cuando la gente decía que era de Caucete, contó.
La intendenta Romina Rosas calificó al bloqueo departamental como muy traumático para los cauceteros. “Tuvimos una conducta ejemplar, cuando apareció el primer caso en el departamento y en la provincia, en ningún momento se estigmatizó a los vecinos. En la primera seguidilla de casos agarraban a pedradas las casas de los contagiados, pero acá no hubo esa actitud castigadora, sino al contrario, hubo solidaridad a medida que iban creciendo los casos”, reflexionó.
El desafío fue muy grande en términos de gestión. Si bien en el Comité Covid se habló sobre este plan, gobernar con esas condiciones de bloqueo resultó una novedad compleja de maniobrar. Controlar que no haya desabastecimiento, analizar caso por caso la asistencia ya que la mayor parte de los vecinos cauceteros trabaja en actividades informales, contener a todos aquellos que perdían familiares. El panorama fue difícil para Rosas.
“Más allá de la pandemia, los cauceteros seguimos luchando a pesar de haber tenido que sufrir el bloqueo y la discriminación, lo mismo seguimos adelante, logramos recuperarnos, empezamos con números muy altos de casos, empezamos a bajar, frenar ese brote que pensamos que se nos salía de las manos. Aún seguimos lamentando la pérdida de los vecinos, lo más valioso que tenemos en el departamento que es nuestra gente”, cerró.
Dos días después, el 21 de agosto, el Gobierno Provincial decretó el inicio de una cuarentena estricta en toda la provincia. Arrancó el 22 a la medianoche y se extendió por 14 días.