El 1º de noviembre de 2020, el país entero amaneció con la triste noticia de la muerte del sanjuanino Mario Pereyra, uno de los locutores más emblemáticos de Córdoba y de Argentina, tras haber permanecido casi tres semanas internado en el Instituto Modelo de Cardiolo
Pereyra, un tipo transversal en la vida social, política y cultural de Córdoba, era una voz omnipresente que se apagó de golpe, de manera desconcertante.
Si a sus oyentes todavía les cuesta acostumbrarse a la ausencia de esa compañía sonora, ni hablar de aquellos que compartieron con Mario su historia, como Rony Vargas.
“Me ha costado muchísimo porque es toda una vida que hemos compartido con un chico que conocí con 17 años, que se transformó en un gran amigo, un compañero de tareas, un enloquecido por esta profesión de ser locutor. Cuesta mucho definir la situación por la que uno pasa cuando esto sucede… es despegarse de una parte que te ha correspondido en la vida”, dice Rony, con esa calidez típica de su voz.
En homenaje a su memoria, reviví la increíble entrevista "Las memorias sanjuaninas del sanjuanino más exitoso", que brindó en el 2014 a Tiempo de San Juan. Fue la primera vez que habló con un medio local en la que recordó sus inicios y confesó sus mejores anécdotas sanjuaninas.