Marcelo Ranea era un reconocido reportero gráfico nacido en San Juan, considerado una gloria del fotoperiodismo argentino por las imágenes que logró capturar a lo largo de los años. Ranea llegó a ganar el premio Rey de España por una foto que sacó de una Madre de Plaza de Mayo siendo abrazada por un militar. Cuando sacó esa imagen y ganó el premio, el diario donde trabajaba le dio una semana de vacaciones que aprovechó para venir a San Juan y mostrarle a su madre los diarios en los que había sido publicada la famosa fotografía. Falleció el 14 de octubre tras luchar contra una enfermedad.
Tristeza: murió un fotógrafo sanjuanino que hizo historia con una imagen
Ranea, que estuvo en Chubut muchas veces cubriendo competencias de automovilismo, le contó a Jornada en 2011 parte de la historia de aquella foto que lo catapultó a recibir uno de los mayores galardones para el fotoperiodismo de habla hispana. Ranea sacó la foto el 5 de octubre de 1982 mientras trabajaba para la agencia DyN y recibió su premio un año después. “Las Madres y otras organizaciones de Derechos Humanos armaron la Marcha por la Vida que debía terminar con la entrega de un petitorio en la Casa Rosada. Había muchísima gente y la Policía tenía orden de no dejarlas llegar a Casa de Gobierno”, le contó Ranea a Jornada hace una década.
Pero hubo amontonamientos, corridas y un instante clave. “Fue una fracción de segundo durante la cual se enfrentaron Susana de Leguía, una madre de Plaza de Mayo, y el comisario Carlos Gallone. Ella le pega en el pecho y para pararla en su histeria, el tipo la abrazó durante medio segundo como mucho. Fue una situación muy corta. Yo había empezado haciendo fotos alrededor de este grupo y veo la escena”. Fue instinto profesional: su máquina Nikon FM podía fotografiar cuatros cuadros por segundo; Ranea disparó una ráfaga de seis cuadros y el abrazo sólo salió en un cuadro.
En esa época de marchas y palazos, DyN enviaba a todas las manifestaciones más de un fotógrafo para que volvieran de a uno. El primero que se iba llevaba a la agencia el material del resto de sus colegas y así sucesivamente, hasta que el último hombre se quedaba hasta el final. “Me di cuenta de que la foto que había hecho era pesada”, dijo Ranea en 2011.
Agitado y transpirado, corrió las cinco cuadras hasta la sede de DyN con el material. Un colega, el “Negro” Frías, lo recibió y le pidió que descanse tranquilo, que él revelaría los rollos. “Ojo, tené cuidado que es pesado lo que hay ahí adentro”, le retrucó.
Mientras tanto le contó la escena a su jefe de Fotografía, Miguel Ángel Cuarterolo, y al director de DyN, Horacio Tato.
- ¿Pero estás seguro en serio?
- Sí, por supuesto.
Cuando salió el revelado y el abrazo estaba allí, Tato lo felicitó. No era poco: el director dictaba la línea política y era hijo del mítico Néstor Paulino Tato, mítico censor de la dictadura.
La imagen se transmitió por radiofoto al interior y los diarios porteños tuvieron copias en papel. También llegó a los medios internacionales. Ranea siguió el consejo de hacer copias grandes para todos porque la escena lo justificaba y podía ser tapa. Fue un acierto amplificado: en Argentina Clarín y La Voz la publicaron en portada, en el mundo los imitaron el New York Times y Miami Herald (EE.UU), El País (España) y Excelsior (México), entre otros.
Al final de su carrera, Ranea se dedicó a sacar fotos en competencias automovilísticas. Falleció luego de pelear contra una dura enfermedad.