Las expectativas para esta temporada de verano en los paradores del dique de Ullum son pocas. Los administradores de los clubes saben que se vienen meses duros, sobre todo porque no están permitidas las piletas ni tampoco que la gente se bañe en las playas. Desde marzo a septiembre las puertas de los paradores estuvieron cerradas y el estreno ha sido duro. En tres días, en el Palmar del Lago vendieron seis entradas. A todo esto se le suma la sequía.
Los paradores del dique de Ullum se preparan para una temporada atípica y con poca agua
A esta altura del año, los clubes se están preparando a full para recibir a los sanjuaninos durante la temporada fuerte en el dique. Pero este verano nadie sabe qué esperar. Es que la pandemia afectó duramente las expectativas de los clubes y también las inversiones. Para mantener las instalaciones en condiciones, tuvieron que usar el dinero generado en el 2019. Han arañando de todos lados, así describen los administradores de los clubes la realidad del año.
A la piña de la pandemia, se le suma la sequía. La cota está garantizada por estos días hasta diciembre, principios de enero. Pero ya cuesta muchísimo llenar las piletas. Según informaron, las napas han bajado tanto que cuesta sacar agua para que las piscinas de los complejos estén en condiciones.
En el caso del club de Vela y Remo, Eduardo Poggio, contó que se han financiado gracias a los aportes de los 250 socios que tienen. Dijo que se están preparando para el arranque de la temporada náutica. Ahora solo se permite salir desde el Embarcadero, esperan que habiliten otros puntos en los próximos días. A los socios que entran se les toma la temperatura y se les solicitan todos los datos, tal como establece el protocolo.
"Hemos mantenido el club por los socios, porque nosotros no dependemos de la venta de entradas pero quienes si dependen de lo que recaudan están más complicados. Con respecto al agua, ahora la cota está subiendo pero es porque están liberando agua. Pero en enero, la situación va a cambiar. Será una temporada compleja", analizó el hombre.
Juan José Chica, administrador del Palmar del Lago, informó que han podido mantener las instalaciones con las ganancias del año pasado pero que las expectativas están muy abajo porque desde que abrieron han vendido seis entradas. "No sale agua del pozo, no podemos llenar las piletas y tampoco se va a permitir que se bañe la gente. Vemos complicada la situación para este verano y más difícil para el año próximo", informó Chica.