Se trata de Brujas Bar, ubicado en lateral este de circunvalación antes de calle Lencinas. En el lugar se presentan bandas de rock y punk de la provincia y también foráneas. Los vecinos cansados de escuchar esos ruidos molestos afirman que ese boliche no tiene habilitación para espectáculos en vivo. También que a pesar de los certificados, nadie controla la insonoridad del lugar.
Los días jueves, viernes, sábados y algunos domingos las notas distorsionadas de las bandas de rock son las que entran por las ventanas de las casa del Barrio Valle Pintado en el extremo Sureste de Santa Lucía. Ahí en la calle Lencinas y alrededores nadie duerme hasta la madrugada.
Por esa situación un grupo de vecinos hicieron denuncias en Leyes Especiales, Salud Pública, también junto al Municipio de Santa Lucía se hizo una presentación ante el Tercer Juzgado de Faltas pero la situación sigue igual. Por otro lado, no se explican cómo el dueño del local logró certificado de Factibilidad y Habitabilidad expedido el año pasado si la música se escucha en todo el barrio argumentaron.
Algunos de los habitantes de ese barrio de Santa Lucía contaron que “la música se escucha de fondo muy estridente cuando estar por acostarte o solamente quieres paz en tu casa. Hay que cerrar todo. Así no se puede” dijo la mujer muy enojada. En la misma cuadra un chico afirmó que “intentas estudiar, hay veces que necesitas concentración y tienes que cerrar todo para tratar de escuchar lo menos posible la música del boliche” contó.
Un vecino que vive sobre Lencinas dijo que “no puedo dormir durante tres días a la semana. No puede ser que tenga prender los aires acondicionados y cerrar todo para no escuchar ese laterio. Todos tenemos derecho a trabajar eso no lo discuto pero no pueden molestar a los demás con su trabajo” afirmó. Mientras que algunos temen a las represalias él dice que “no tengo miedo de nadie, acá a algunos vecinos recibieron amenazas, yo no lo tengo miedo”.