La peregrinación de Fátima es un clásico de todos los años, todas las organizaciones católicas se auto convocan y peregrinan por el amor que le tienen a Virgen. En esta ocasión cerca de 3000 personas estuvieron presentes en la Catedral sanjuanina, y todas las miradas fueron para los más chicos que, con su alegría, su fe y su corazón puro iluminaron la tarde.
Los niños, el futuro de la Iglesia Católica
Cerca de las 12 del medio día todo empezaba a tomar color, los chicos organizadores ya empezaban a cantar y los peregrinos empezaban a venir, los nenes de a poco se sumaban y la fiesta comenzaba. De un momento a otro, miles de peregrinos se congregaron y la puerta de la Catedral, ubicada por calle Mendoza, quedo totalmente colmada.
Ante la bendición del padre José, junto a seminaristas y otros sacerdotes, se dio comienzo a esta multitudinaria peregrinación a la Gruta de Fátima. Niños, jóvenes, familias completas, saltaban por la vida y decían fuerte antes de salir “si, a la vida”, un tema que en este último tiempo ha tenido bastante repercusión. Una joven animadora dijo antes de salir, “los nenes son un milagro, lo son todo”.
La caminata empezaba y los cantos de cada congregación, las bengalas de color, los papelitos, era el espectáculo que los vecinos disfrutaban por las calles del centro sanjuanino. 4 kilómetros se caminaron, pero en el recorrido hubo de todo, la gente rezaba, daba su amor a través de las postales que los jóvenes hacían.
Tras recorrer 4000 metros, los niños junto a jóvenes y familias iban llegando a destino, la Gruta de Fátima se preparaba y cada vez se acercaba esta gran fiesta para todos los más chicos de San Juan.
El momento culminante llegó, con la congregación totalmente completa, y la imagen de la Virgen en el altar la misa solemne comenzó. Monseñor Jorge Lozano presidió la misa y con unas simples palabras alegró a cada fiel presente y repitió en reiteradas veces, “vayan por todo el mundo y anuncien la buena noticia a toda la creación”. Para los duros de corazón y fe en Jesús dijo, “no bajen los brazos, nadie queda fuera de su mandato, Él se compromete, a estar junto siempre con nosotros” y cerrando la homilía dijo sobre la peregrinación, “caminar juntos es bueno, es creer en Jesús y escuchar su palabra”.
Así fue como tras disfrutar 6 horas en comunidad se dio por terminada la 36ta edición de la Peregrinación de Fátima, un clásico de todos los años y donde su principal mirada es abocada a los niños. Algunos peregrinos decían, “son el futuro de la Iglesia Católica, ellos son los que en un futuro nos llevarán por el buen camino”. Otra madre nos decía, “la alegría que tienen los niños es inmensa e increíble, ¿por qué no confiar en ellos?”.
¿Por qué Fátima es la patrona de los más chicos y se celebra en el mes de mayo?
En la Imagen de la Virgen aparecen junto a ella tres niños de no más de 10 años, ellos fueron los que vieron a Fátima y sus palabras lo llevaron a la santidad. La Virgen se les apareció en el año 1917 y fue a principios de mayo. Los niños, mas conocidos como los “3 pastorcitos”, se llamaban, Lucía, una niña de nueve años, Francisco, un niño de ocho y Jacinta de solamente 6 años. Desde su aparición hasta hoy, se dice que Fátima cuida de nuestros niños y los lleva a la santidad.
Postales de los jóvenes y mayores que brindaron su ayuda
El abastecimiento, cada dos cuadras se encontraba un puesto de agua natural para sedentar la sed de los peregrinos. A pesar de esto también se contaba con la ayuda de efectivos policiales junto con una ambulancia que acompaño hasta que se terminó de desarrollar.
Una de las mayores curiosidades, jóvenes se paraban con carteles diciendo “se regalan abrazos”, y cualquier peregrino que quisiera abrazarlo lo hacían sin ningún tipo de problema.
Oraciones y colaboraciones hubo por todo el camino, alimentos no perecederos se recolectaba y todo para los más carenciados.