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martes 14 de abril de 2026

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Exclusivo: la historia de Bastián, el niño del milagro del canal entubado

A pocas horas de haber sido dado de alta, el pequeño y su madre recibieron a Tiempo de San Juan y contaron cómo fue que una salida en familia casi termina en tragedia.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Tiene cuatro años y una simpatía que hipnotiza. Así es Bastián Flores, el pequeño que se cayó a un canal entubado cuando comía un pancho con sus padres y, de milagro, sólo sufrió algunos golpes y un corte en su cara.


En su casa de Santa Lucía, y apenas unas horas después de haber sido dado de alta, Bastián y  Celina Peralta, su madre, recibieron a Tiempo de San Juan y contaron cómo fue ese momento, cómo fue el rescate y como viven el milagro. 


Habían ido a comer, como lo hacen a menudo, a un carrito del Conector Sur y Circunvalación. Siempre se paran en un puestito que venden sandwiches de carne y esta vez decidieron comer panchos, en un carrito de la vereda de enfrente al que van siempre. 


“A mi otro hijo, que tiene siete años, le dieron ganas de ir al baño. Como había gente, mi marido, Claudio Flores, se llevó los niños un poquito más allá del carro. En un abrir y cerrar de ojos Bastián se me perdió. No sé en qué momento fue, ni como se cayó, pero cuando me di cuenta al niño se lo llevaba el agua. Mi marido no lo dudó y se largó”, expreso la joven madre. 


Mirá el video del relato completo: 

 

 

El rescate fue a los 500 metros y para poder sacarlos, la Policía tuvo que sacar la tapa de una boca del canal. De allí se los llevaron al Hospital Rawson donde pasaron la noche y a primera hora de este miércoles fueron dados de alta. 


“Cuando mi marido se largó, Bastián ya estaba lejos. Él le hablaba todo el tiempo y mi niño sólo pedía que lo ayudemos. El agua no era mucha, pero si estaba fría y la corriente se los llevaba. Claudio lo atrapó con las piernas y una vez que lo tuvo con él, lo abrazó y no lo soltó hasta que los rescataron. Todos me dicen que apenas fueron minutos, pero para mí fue una eternidad”, agregó Celina.


Por suerte, por un milagro o gracias a Dios, según asegura Celina, a Bastián sólo le queda volver por curaciones al Hospital, pero ya piensa en ir al jardín.


Su madre apenas puede contener las lágrimas al hablar, pero a él no se le quita la sonrisa de la cara. 
 

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