Tan bueno resultó el trabajo de investigación realizado por alumnos sanjuaninos, la docente Maria Isabel Paredes muy orgullosa se contactó con el autor, que él mismo quedó impactado con la profundidad del ensayo y se convenció de venir a conocer a los chicos persoalmente, junto con el sobrino de la protagonista de esta historia.
Se trata de los alumnos de la Escuela Industrial de la especialidad electrónica y de la escuela Fray Mamerto Esqiu.
Los estudiantes compartieron una tarde soñada con el autor de la novela “El ghetto de las ocho puertas”, Alejandro Parisi, quien junto a Teo Erlich, sobrino de la protagonista de la novela, relató la historia de su familia. Ellos conocieron el trabajo de los chicos por las redes sociales y, sin dudarlo, se decidieron a viajar desde Buenos Aires sólo para felicitarlos por la investigación que realizaron.
El patio de la escuela Fray se vio inundado de jóvenes y adultos escuchando el relato que tanto leyeron durante el año y en cual trabajaron incansables horas a través de la voz de sus autores. En las paredes colgaban orgullosos los banners impresos con las fotos de los alumnos y los mensajes vía Facebook que el propio autor del libro publicó como halago para este grupo de jóvenes sanjuaninos. Ambos invitados de honor les contaron y respondieron preguntas con total sinceridad y desde el corazón.

El encuentro se realizó desde las 15:30hs en el establecimiento capitalino con presencia del ministro de Educación Lic. Felipe de los Ríos, autoridades de ambas escuelas y todos los alumnos y docentes involucrados en dicho trabajo de investigación.

Entre lágrimas, Parisi, recordó un artículo realizado por él mismo para el diario La Nación pblicado antes de la presentación de su libro donde narra las reuniones previas a su escritura donde recolecto datos preciados sobre la hitoria devastadora de Teo y su tia Mira durante la época del nacismo:
“Me esperaban en la casa de Mira Ostromogilska de Erlich, viuda de Edek Erlich, y estaban su hijo Teo (en la foto). Con temeridad, hice mi presentación como autor y les hablé de los cuentos míos que integraron diversas antologías y de la novela que había publicado hacía ya unos años, aunque creo que evité decirles que trataba de un adolescente que reparte empanadas y cocaína. No quería que se hicieran la misma pregunta que yo venía haciéndome: ¿Y vos vas a poder escribir esto?", relató.
A micrófono abierto los allí presentes pudieron escuchar sobre esta historia con detenimiento y concluir en conjunto lo que frasea la contratapa de la novela (por demás recomendable): “Esta no es sólo la historia de un sobreviviente del ghetto de Varsovia. Es una muestra de lo que el hombre puede llegar a hacer para sobrevivir a su época. La historia de esta heroína puede parecer inverosímil por momentos, su valor y su astucia demasiado asombrosos para ser reales. Mira Ostromoglinska nació en una familia judía polaca, en 1922. Por un pacto de silencio calló su historia por más de cincuenta años. Hasta que un día al fin decidió contar por primera vez, y con una lucidez inquietante, cómo escaparon del horror del ghetto por las cloacas y cómo se organizaron para no claudicar frente al exterminio nazi. Alejandro Parisi la entrevistó a lo largo de un año. El ghetto de las ocho puertas es el resultado de ese maravilloso trabajo. El autor captó con destreza la voz de su protagonista, narra con tono justo y sutil, y retrata con maestría aquellos años en Europa. El ghetto de las ocho puertas es a la vez una novela y el relato de una vida desbordante, de una experiencia conmovedora”.