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martes 14 de abril de 2026

Opinión

Fabricio Pons, párroco en Pocito: "Navidad, Dios ha nacido"

El cura a cargo de la Parroquia de Santa Bárbara, escribió un artículo sobre una fecha tan cara a los sentimientos de sus hermanos católicos.
Por Redacción Tiempo de San Juan

En esta noche celebramos como cristianos el nacimiento de Jesús. Nos reunimos para compartir en familia el recuerdo de aquella venida de Jesús al mundo. En esta noche el centro no es la comida y la bebida. El centro es Dios, que se hace Niño en la pobreza de la carne humana. Jesús, José y María son el cuadro para contemplar. Nuestros ojos deben dirigirse a ellos, para que avivando la fe en nuestro corazón, descubramos una y otra vez, que Dios está junto a nosotros.

Vivir la Navidad, es descubrir que nuestra vida humana tiene brillo y sentido, porque Dios vino a estar en medio de los hombres. Es una noche espiritual: de encuentro con Dios, con los hermanos y nosotros mismos. Es muy aconsejable rezar en familia: dar gracias a Dios porque el vino a tomarnos de la mano y levantarnos con su amor. San Atanasio nos dice: "la divinidad se hizo humanidad para que la humanidad se haga divina”.

La liturgia de la Iglesia afirma: "Dios siendo grande se hizo pequeño, siendo fuerte se hizo débil, siendo rico se hizo pobre”. En el prólogo del evangelio según san Juan nos dice en 1,14: "El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Jesús es el "Verbo del Padre”, es decir, La Palabra del Padre pronunciada al mundo. San Hipólito comentando este pasaje afirma: "Dios hizo oír su voz cuando nos envió su Palabra”.

La Iglesia celebra el 24 en la noche la llamada "misa de la noche”. El texto del evangelio que leeremos en la liturgia será el bello pasaje Lucas 1,1-20, texto que corresponde al llamado "evangelio de la infancia”. El texto lo podríamos resumir así: en época del emperador Augusto, en circunstancias de un censo, María da a luz a Jesús. Nace en un pesebre porque no había lugar en el albergue.

Entran en escena unos pastores que cuidaban en la noche el rebaño por turno y se les aparece el Ángel anunciándoles una gran alegría: "hoy en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor”. La señal de lo anunciado por el ángel es el niño acostado en un pesebre envuelto en pañales. Una multitud de ángeles en el cielo alababan a Dios diciendo mediante un cántico: "! Gloria a Dios en las alturas y en la tierra, paz a los hombre amados por él!

El nacimiento se dio en tiempos del emperador Augusto, éste fue el primer emperador romano, gobernó desde el 27 a.C hasta el 14 d.C, fue el reinado más largo en la historia de Roma. Logró mantener el orden y la paz en el imperio, era llamado dios y salvador. Lucas al narrar que Jesús nace bajo la pax augusta, quiere indicar que el verdadero artífice de paz no es el emperador poderoso, sino ese Niño que nace en la ciudad de David anunciado por los mensajeros celestes y que más tarde será proclamado el Rey.

Nacer en circunstancias de un censo es mostrar el carácter marcadamente universal que tiene la venida de Jesús al mundo. En dos versículos se describe el nacimiento, de manera muy sencilla. María dio a luz a Jesús y lo envolvió en "pañales”. Esto nos recuerda el nacimiento del rey Salomón en Sabiduría 7,3: "fui criado entre pañales y en medio de cuidados”. Como Salomón, el más célebre de los hijos de David, también Jesús nace entre pañales, signo de su condición real y, al mismo tiempo, de su naturaleza humana.

Lo "acostaron en un pesebre”: evoca el texto de Is 1,3 que nos dice: "conoce el buey a su amo y el asno el pesebre del dueño”. La costumbre de poner en nuestros pesebres el buey y el asno surge probablemente de este texto de Isaías en la época medieval. ¿Qué era el pesebre? En griego "fatné”, era la artesa o cajón que contenía el forraje para los animales, pero designaba también todo el establo o comedero, cercado, cubierto o al aire libre. Jesús nace en un pesebre porque no había lugar en el albergue.

El albergue, en griego "katalyma”, término compuesto por la preposición "kata” y el verbo "lyein”, significa "soltar, desatar”, era el lugar donde se depositaba el equipaje para pasar la noche, una especie de refugio publico donde los viajeros pernoctaban para pasar la noche bajo un techo común. El ángel, mensajero celeste, anuncia la buena noticia del nacimiento a "pastores”, modestos habitantes de la comarca ocupados en sus menesteres.

En el fondo de la narración está el semblante del joven pastor David que cuidaba el rebaño en las praderas de Belén (1 Sm 17,15). En la literatura bucólica o pastoril helenística los pastores son retratados como jóvenes soñadores amigos del campo y con un gran amor a los animales. Son símbolo de la humanidad real.

Para Lucas, los pastores son los humildes y sencillos de corazón, aquellos verdaderamente pobres a los cuales el Señor les muestra su gloria. Al contemplar esta escena bíblica del nacimiento del Señor queda resonando en nuestro corazón la gran humildad y sencillez de ese Dios Niño que viene al mundo. En un antigua leyenda judeo cristiana sobre el nacimiento de Jesús comentaba que la estrella de Belén bajó del cielo y se quedó para siempre entre los hombres, esa estrella es el mismo niño Jesús que nace, pero solamente lo descubren aquellos hombres y mujeres de corazón sencillo.

P. Fabricio Pons (párroco de Santa Bárbara, Pocito)

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