ver más

lunes 13 de abril de 2026

En la dulce espera

La emoción de Catalina, la hija de Polito Bravo, con su primer embarazo

La gemela del ex embajador fallecido contó detalles sobre la llegada de Nacho, que está prevista justo para Navidad.
Por Redacción Tiempo de San Juan
"Me siento bárbara”, resumió Catalina Bravo, quien junto a su gemela Sofía son las más grandes de la familia con 4 hijos que construyó el recordado Leopoldo Alfredo Bravo junto a Laura Adámoli. 

Recién llegada de la ecografía que le mostró a "Nacho” sanito y con un peso ya de 2,100 kilos, Cata cuenta que espera su primer hijo y quien será el primer nieto de Leopoldo Alfredo y bisnieto del caudillo Leopoldo, dos de los líderes bloquistas que hicieron historia en San Juan.

Catalina protagonizó en octubre de 2014 la boda del año en la Provincia y hoy, junto con su marido, el santafecino Raúl Albiñana, viven en Buenos Aires el octavo mes de embarazo con grandes expectativas. Del lado de él será el quinto nieto, pero del lado de ella "es el primero en todo”, apunta la orgullosa abuela Laura.  

Cata y Raúl buscaron a Nacho y salió rápidamente. "Nos dejamos de cuidar y vino, gracias a Dios, y todo bárbaro, he tenido un embarazo re tranquilo, sin vómitos ni náuseas", afirma, luciendo espléndida un embarazo al que le faltan pocas semanas. Lo único que apareció fue un riesgo de trombofilia por lo que está medicada pero sólo por precaución. "El bebé está re bien, hace un mes le vi la carita con una ecografía 5D, creo que es una mezcla entre mi marido y mi hermano Nicolás, son los dos bocones”, dice. "Raúl está chocho, muy ansioso”, agrega. 

El varón se reveló tempranamente, a los tres meses. "A mí me tiraba el varón, yo lo presentía”, asegura la joven mamá. El bebé se va a llamar Ignacio a secas, que es uno de los tres nombres que tiene el papá y a ella siempre le gustó. 

Como Cata es gemela, mucho rondó en la familia que podía ser más de uno en la panza. "Cuando me dijeron que era uno me pareció bien, pero después pensaba que si venían mellis iba a ser algo muy lindo porque yo teniendo mi hermana es mi compañera, soy muy feliz de ser gemela”, asegura. Su bebé ya pesa lo mismo que pesó ella al nacer, claro que era pequeña porque eran dos.

Para Cata y Raúl, que son muy creyentes, la fecha de parto es por demás significativa: el 25 de diciembre: "Justo antes de quedarme embarazada, habíamos planeado un viaje con Raúl a Europa. Nos fuimos en mayo y fuimos a lugares muy especiales, fuimos a Roma a la audiencia que da el Papa y a Siria a ver la Virgen. Y después a Salta con la Virgen del Cerro. Este bebé está santificado”, dice ella emocionada.

La abuela primeriza Laura apunta que la fecha es interesante también "porque Don Leopoldo nació el 24 de diciembre, pero como la mamá era soltera y eran otras épocas, lo anotaron un 15 de marzo”.

Nacho va a nacer en Buenos Aires, así que todos los Bravo planean tener en breve una Navidad diferente, con todos allá a fin de año para cuando el momento llegue. Cata cuenta que le compró una practicuna al bebé y que acondicionaron para él una de las dos habitaciones del departamento, la que usan para cuando los visitan los sanjuaninos, de manera sencilla. "Yo soy práctica”, dice ella.   

Los padrinos serán Sofía, la gemela de Cata, y Alejandro, el hermano mayor de Raúl. Ella dice que tiene ganas de "pelear” para que el bautismo sea en San Juan y ya planea volver a vivir en el corto plazo en el interior, en su provincia natal o en Santa Fe de donde es Raúl, pero esa será una decisión que tomarán cuando Nacho tenga que ir a la escuela. Por lo pronto, Cata disfruta de su pancita y planea tener muchos hijos más: "Yo soy de familia numerosa y si Dios quiere, no sé  si me da el físico, me gustaría tener 3 ó 4”. 

La nostalgia por el abuelo que no está

La figura de Polito Bravo siempre está presente. La "casi abuela” Laura analiza que "estoy encantada pero tengo igual un poco  de nostalgia por Leo, me da pena pero todo sigue, avanza la vida, y yo he podido  acompañarla a Cata bastante, porque con mi trabajo viajo mucho y estoy con ella cada 15 o 20 días”.

"Me encantaría que estuviera mi papá para ver su nieto. Yo pensaba que mi papá era indestructible y que nunca le iba a pasar nada y con lo que pasó me cambió la forma de ser, disfrutar todo y ser feliz. Siempre le cuento a mi marido lo que era mi papá, porque él no lo conoció, le trato de ejemplificar cómo era mostrándole fotos y sus discursos, y la verdad que estoy emocionadísima. Soy creyente, confío mucho en Dios y la Virgen y agradezco por este bebé que viene y por la familia que tengo”, confiesa Catalina.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar