Hasta ahora la figura del sommelier era exclusiva de algunas películas, donde en un lujoso restaurante, estos expertos servían el vino y sugerían el mejor, en relación al plato pedido.
Los primeros sommeliers sanjuaninos
Con estas herramientas, el sommelier está listo para ser el responsable del servicio y cuidado de vinos y bebidas en restaurantes, bares, vinotecas, bodegas. Conducir degustaciones de vinos y bebidas en general; organizar eventos en la industria vitivinícola; integrar equipos de posición en restaurantes, hoteles y vinotecas de primera categoría en coordinación con el cheff, maistres y barman. También puede capacitar personal de restaurantes y hoteles, en servicios de cuidados del vino y otras bebidas; colaborar en planes de marketing en bodegas y vinotecas y asesorar en distintos ámbitos acerca de las propiedades de los vinos, costumbres y consumos.
La UCC decidió incorporar estos estudios como carrera de grado, ante la necesidad de desarrollo de la industria vitivinícola, junto al desarrollo turístico de la provincia, y la creciente demanda de profesionales especializados en el conocimiento de los vinos, costumbres y estilos de consumo.
Actualmente hay 10 alumnos cursando primer año y 15 en segundo. Además hay otros 5 alumnos ya recibidos que por cuestiones de tiempo no han podido gestionar el título para esta colación de grados.
¿Quiénes son los primeros cinco que reciben su titulo? ¿Cómo se proyectan en la carrera? Te los presentamos.
Julio Pérez
Tiene 31 años, es Técnico en Turismo y dijo que el ser sommelier fue “ponerle un título a mi pasión”. Esta vocación la descubrió trabajando en el área de turismo de la bodega Graffigna y después en el Ministerio de Turismo, donde coordinó las actividades de la Ruta del Vino y del plan de Consolidación del Enoturismo. Desde hace una semana es Director de Turismo del Municipio de Jáchal, de donde es oriundo. “Ser sommelier me servirá mucho en mi nueva tarea porque queremos dar un fuerte impulso la gastronomía como producto típico de Jáchal”, dijo.
Analía Clavel
Para ella la carrera fue un desafío de capacitación propia. Con 53 años recibirá el título y apuesta a que el sector se abra mucho más al paladar femenino. A ella siempre le interesó el tema vitivinícola y cuando se enteró de la carrera, se inscribió para saber más de vinos. “Si hay posibilidades de trabajo serán bienvenidas, pero para mí fue una experiencia de crecimiento personal. Superó mis expectativas, pero aún tengo mucho que aprender”, dijo. Agregó que el sommelier está capacitado no sólo para asesorar en vinos, sino también en aceites, café, entre otros.
Sonia Ibazeta
Sonia tiene 42 años y es maestra jardinera, aunque ejerció poco tiempo para dedicarse a una tarea administrativa. Dijo que fue su marido quien la impulsó a estudiar la carrera, el es informático, pero un gran amante y conocedor del vino. “Cuando me metí, descubrí el mundo maravilloso del vino y me fascinó”, contó. Ella apuesta a seguir en esta especialización y tiene un proyecto entre manos para poder trabajar en el sector y usar su título. También participó de las catas de aceite de oliva de la universidad y valoró los conocimientos recibidos en la UCC que incluyeron “mucho más que el vino”.
María de los Ángeles Gómez Fuentealba
Esta neuquina es licenciada en Relaciones Internacionales, tiene 40 años y trabajó junto a su marido, Leonardo Gioja, en la Agencia San Juan de Desarrollo de Inversiones. “Cuando vine a San Juan, la tierra del vino, vi que podía trabajar mucho con eso y explotarlo a nivel del marketing, en ferias, eventos con bodegas, en posicionar el vino”, contó Angie. Destacó que la carrera la enriqueció mucho y que ahora podrá aplicar los conocimientos adquiridos en las políticas que la provincia tiene para el desarrollo del sector. “Uno no deja de estudiar, la capacitación es fundamental porque todo cambia constantemente”, agregó.
Myriam Pérez
Desde hace varios años es periodista en Diario de Cuyo, es licenciada en Comunicación Social, y experta en vinos desde hace mucho tiempo. “Siempre quise estudiar, pero acá no tenía dónde hasta que se dio la apertura de la carrera en la Católica. Tuve la suerte de estudiar con mi hija que también se recibió. Toda la carrera me encantó y ya estoy dando clases”, contó Myriam. Agregó que el cursado le aportó muchísimos conocimientos no sólo en vinos, sino en otros alimentos y también en geografía vitivinícola. “Espero que la cadena comercial de vinos le dé a los sommeliers en San Juan la importancia que le dan en Córdoba, Buenos Aires o Mendoza”, dijo.