Por Natalia Caballero
Sin triki-triki no hay bam-bam
“El preservativo es el método anticonceptivo que más utilizan las sanjuaninas”, informó la Jefa del Programa de Salud Sexual, Claudia Noriega. La funcionaria indicó también que las adolescentes y las jóvenes de menos de 30 años son quienes más se inclinan a usar profilácticos a la hora de tener relaciones sexuales. Los datos se desprenden de un informe elaborado por el Ministerio de Salud Pública.
Porque es más barato, de más fácil acceso y de uso sencillo. Esas son las principales razones por las cuales las mujeres eligen el preservativo antes que cualquier otro método anticonceptivo. El costo es un factor clave ya que mientras las pastillas anticonceptivas valen $65 en promedio, una caja de tres profilácticos se consigue a $12 en las farmacias y hasta se pueden obtener en un centro de salud en forma gratuita.
No tener pareja estable inclina la balanza a favor del uso del preservativo. “Si una mujer no tiene una pareja, pero sí lleva una vida sexualmente activa suele usar preservativos”, añadió Noriega. La otra ventaja que tiene el profiláctico tiene que ver con la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Por ende, si el sexo va a ser una aventura de una sola noche, es mucho más seguro utilizar preservativo.
Aunque en San Juan no haya estadísticas que indiquen la edad en la que las mujeres se inician sexualmente, sí hay estudios nacionales coincidentes con la realidad local. Dichos informes revelan que las chicas inician su camino en el sexo a los 15 años en promedio. A tan corta edad, el profiláctico se transforma en la mejor opción porque es el método más difundido. “Las adolescentes son las principales usuarias de los preservativos porque desconocen otros métodos y porque son muy simples de usar, en contraposición de lo que pasa con las pastillas o el DIU, que implican la realización de estudios ginecológicos”, dijo la responsable del Programa de Salud Sexual.
Noriega informó que notan en los centros de salud una mayor demanda de preservativos. Otra de las novedades es que las chicas van perdiendo la vergüenza de ir a un kiosco o a una farmacia a comprar profilácticos. Antes que una mujer comprara preservativos era un tabú y hasta los vendedores en los negocios las miraban mal.
Las pastillas anticonceptivas y los inyectables siguen siendo los otros métodos más utilizados por las mujeres. Quienes tienen una pareja estable y las mayores de 25 años son las principales usuarias. La lista la cierran los DIU y la ligadura de trompas, ambos procedimientos comienzan a ser una alternativa válida cuando la mujer ya ha sido madre.
Una multiplicidad de factores son los que llevan a una mujer a elegir un método anticonceptivo determinado. Desde la religión hasta cuestiones de salud conducen a las chicas a la elección final. Para evitar herir susceptibilidades, en los puestos sanitarios y en los hospitales provinciales se capacita constantemente al personal para que conduzca a las usuarias a una mejor decisión, acorde con sus principios.
Camino a cumplirse
El gobierno nacional implementó la distribución gratuita y masiva de preservativos en los hospitales y centros de salud. Los profilácticos deben estar en dispenser y en bandejas de fácil acceso, sin embargo todavía hay muchos puestos sanitarios en donde la gente tiene que dirigirse a la División Farmacia para solicitar un preservativo. Claudia Noriega explicó que prontamente estarán ubicados en todos los centros de salud dispensers con preservativos.