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martes 5 de mayo de 2026

Entrevista a Felipe Pigna

Kirchner, Cristina. Evita y Perón

El análisis del historiador sobre las diferencias y semejanzas entre las parejas emblemáticas del Justicialismo que llegaron a los máximos puestos de poder en el país.
Por Redacción Tiempo de San Juan

-Hablás de no caer en fanatismos, ¿cómo creés que va a trascender en la historia la palabra Kirchner?, ¿como Perón?
-Bueno, yo creo que es una personalidad muy importante. No sé si como Perón, pero dentro del peronismo por supuesto que sí va a ser muy importante. Dentro del peronismo no ha tenido, después de Perón, ningún líder de la talla de Kirchner. Sinceramente. Muere Perón, queda Isabel, después viene Menem, que habría que discutir si eso es peronismo o no.

-¿Va a dividir las aguas como Perón?
-Yo creo que la divisoria de aguas es un término que es interesante pensarlo. En la lectura conservadora de la historia que ha prevalecido y todavía sigue más o menos vigente, mitrismo, neomitrismo, se dice con una convicción muy fuerte que el peronismo vino a dividir a la sociedad argentina, ¿no? Y la verdad es que es una falacia. El peronismo no vino a dividir nada, el peronismo vino a sacar a la luz divisiones tremendas que había en la sociedad argentina, niveles de injusticia, lo sacó, lo puso a emerger. Es decir, es tan impresionante el monopolio de la palabra y de la historia que ha tenido el poder en la Argentina, que cuando alguien viene a hacer algo distinto, viene a mostrar, nos están matando de hambre, no hay leyes sociales, se nos mueren los chicos, no hay hospitales, eso aparece como la división. Es increíble. Y agrego una cosita más: eso sería si hubiera una sociedad armónica en la Argentina. Vivíamos en paz y de pronto apareció el peronismo. Vivíamos con la masacre de la Patagonia, la semana trágica, las persecusiones ahí nomás del peronismo, torturas, asesinatos, fusilamientos, ¿de qué estamos hablando?

-¿Se puede aplicar lo mismo a Kirchner, con este criterio de que Kirchner divide a la sociedad?
-Claro, yo creo que cualquier persona que encare situaciones conflictivas en esta idea de que el conflicto debe ser tapado y no debe ser planteado, será condenado a provocador, a divisor de aguas. Esta gente que habla con tanta soltura, Mariano Grondona y este tipo de personajes que dice que la decadencia argentina llegó con el peronismo, es mentira, es absolutamente falso. Vos ves los números de la exportación, del falso PBI per cápita, que es dividir el PBI por la cantidad de habitantes, pero no dice nada de cómo estaba distribuido. Esto me da un número frío que dice que habiendo tantos millones de PBI, cada uno gana tanto. Mentira, que estaba constatada por los informes oficiales. Por ejemplo, el informe Biallet Massé que manda a hacer Roca, o las cifras de la primera conscripción de 1902. En el NOA y en el NEA, rechazo del 60% de los jóvenes por desnutrición, enfermedades sociales, etc.

-¿Es mentira que hace un siglo estábamos mejor que ahora?
-Por supuesto que es mentira. Claro, toman esas cifras de PBI, la quinta potencia mundial y miren cómo quedamos después del peronismo. Pero no te dicen cómo bajó la desnutrición, el analfabetismo, cómo aumentó el nivel de asistencia médica como nunca en la historia. Todas esas cosas son pasadas por alto. Es una cosa como que te la van encarajinando a la historia porque vos tenés que salir a aclarar cosas como que vos estás defendiendo a la totalidad del modelo. No, yo lo que estoy haciendo es un acto de justicia. Esto está bien y esto está mal. Pero como estos señores son muy maniqueístas … me pasa a mí en las charlas. No es una raspadita, ¿viste?

-Igual está bueno debatir sobre la historia, que se ha puesto de moda.
-Por supuesto que está bueno, pero vamos a tener criterio. Porque si vamos a empezar con falacias… Porque lo que estuvo bien, estuvo bien.

-¿Qué pensás de hacer un contrapunto en la historia entre Eva y Cristina?
-Yo creo que son dos momentos diferentes de la historia. A mí las comparaciones no me gustan, porque  a veces se cree que tienen que ser sinonimias, que hay que coincidir. Creo que, obviamente, para la Presidenta, Evita es un modelo, como lo es para cualquier militante peronista, particularmente para una mujer. Pero las funciones son distintas, porque Evita tenía como yo hablo en el libro Evita, jirones de su vida, muchas cosas distintas en un movimiento que tenía un liderazgo carismático pero dual. Había dos conductores carismáticos, lo cual no lo vas a encontrar en otras partes del mundo. Dos conductores prácticamente con igual porción de poder. Rarísimo. Una mujer, además. En un momento en que la mujer no existía, estamos hablando de fin de los 40, principios de los 50. No hay una mujer con poder en el mundo. Está la primera dama Eleanor Roosevelt, pero ni ahí. Las otras eran reinas, lo cual no tiene ningún mérito, simplemente haber nacido en su casa. Vendrán después alguna mujer como Indira Ghandi, Golda Maier…. Y Evita tenía funciones   muy específicas que no pasaban por el ejercicio del cargo público, que eran funciones más dirigidas a las clases obreras, la función vinculada a la mujer y la función social. Mientras que Cristina tiene que gobernar para todos, es la Presidenta, tiene otras cuestiones. Por supuesto que para la Presidenta, Evita es un modelo a seguir y es un elogio que la  comparen. Pero creo que hay cosas que se pueden comparar.

-¿Ves un espíritu común entre ellas, indómito, inconformista, algo que las emparente?
-Yo creo que las mujeres inteligentes tienden a ser rebeldes. Por eso yo en mi libro hablo de las rebeldes y luchadoras. Incorrectas y luchadoras. Además a las mujeres les pasa algo muy tremendo y es que la mujer en el poder, en un lugar destacado, es tremendamente vigilada, observada, juzgada, por la misoginia masculina y femenina.
 

 

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