“Durante varios años trabajé en una veterinaria, donde noté que existía la necesidad de algunas personas de poder sepultar a sus animales. Donde vivía en ese momento había un lote grande y le pregunté al dueño si no había problema de enterrarlos ahí y me dijo que no. Esto fue hace más de cinco años”, comenta Diego Soler, fundador de Eterna Amistad, el primer y único servicio de San Juan que ofrece sepultura para mascotas. La iniciativa fue tomando forma y cada vez son más los sanjuaninos que apuestan a esta modalidad.
Sepultura de mascotas, la curiosa tarea que lleva adelante un sanjuanino
La prestación combina el amor por los animales y el despedirlos de una manera digna con el cuidado del medio ambiente, ya que la colocación del cuerpo es en una bolsa biodegradable. También está la posibilidad de poder contar con un ataúd, que ensambla él mismo. El entierro puede ser en un espacio que la familia solicitante elija, pero en el caso de no contar con un lugar, está la posibilidad de llevar el animal a una finca que se encuentra en Médano de Oro. Si bien el lugar es accesible, Diego aclara que no se trata de un cementerio o similar donde las familias puedan dejar placas. “La idea es que sea en un lugar natural donde la degradación de la mascota pasa ser parte de la naturaleza”, comenta.
El fundador de Eterna Amistad reconoce que todas las personas que solicitan el servicio le agradecen poder brindar una alternativa para un último adiós, ya que cuentan con la opción de poder estar presentes durante la sepultura. Si bien algunos prefieren evitar ese momento, debido al dolor que representa la pérdida, hay otros que optan por convertir la tristeza que provoca la muerte de la mascota en un buen recuerdo. “Tuvimos hace un tiempo el servicio de un ovejero donde la familia armó una cama de flores e hicieron todo un ritual. Fue muy emocionante”.
Sin duda es de lo más curioso descubrir que alguien en San Juan se dedica a enterrar mascotas de todo tipo, sean perros, gatos, aves y hasta una tortuga. Pero también es una realidad que para muchos sanjuaninas una mascota es mucho más que eso, es un miembro de la familia, un hijo más, un compañero de vida. Hay un amor mayor difícil de explicar con palabras y lo que Diego propone es poder despedir a ese miembro de la familia de una forma particular. Inclusive creó el “Cementerio Virtual”, un espacio en redes donde los sanjuaninos pueden compartir las fotos de sus mascotas y algunas palabras de despedida. Un lugar para poder recordarlos, al menos desde la virtualidad.
Un detalle no menor es que no todos los animales pueden ser sepultados. En ese sentido, Diego aclara que aquellas mascotas que fallecieron por enfermedades infectocontagiosas peligrosas o a causa de envenenamiento con químicos que resultan perjudiciales para la salud de los humanos, otros animales o incluso el medio ambiente no pueden sepultarse. Es por ello que trabaja en conjunto con un veterinario, para una mejor asistencia y evitar así cualquier tipo de riesgo.
Enfrentar la pérdida de una mascota puede ser dolorosa en muchos sentidos, pero al menos el sentir que se le da una despedida digna, con una sepultura respetuosa significa mucho para aquellos que buscan otra alternativa a la hora de despedir a sus animalitos.