Quizá muy pocos saben que por las calles de San Juan caminan mujeres con sangre en sus venas de otras mujeres que dejaron mella en la historia, porque contribuyeron con José de San Martín a hacer patria. Son las descendientes de las llamadas "patricias sanjuaninas" que serán parte de un homenaje que se hará este sábado, valorando el gran rol femenino en la gesta sanmartiniana.
Quiénes son las sanjuaninas de ahora que tuvieron tatarabuelas que ayudaron a José de San Martín
Así es que el Centro de Genealogía y Heráldica de San Juan junto a la Municipalidad de la Capital recordarán con honores a las sanjuaninas que participaron en la organización de la columna sanjuanina al mando del comandante Cabot, en la persona de sus descendientes.
Sobre las "patricias sanjuaninas", cuenta el licenciado Guillermo Collado, referente del Centro, que estas personas donaron bienes para el Ejército de los Andes que partió desde San Juan y todos los años se organiza una actividad con mujeres de hoy que imita las de sus antepasadas. Se trata de una colecta en la que participan los miembros de esta institución que luego las descendientes entregan a escuelas con población escolar carenciada.
Este año, esta ceremonia se realizará este 3 de septiembre a las 17:30 en la sede de la Unión Vecinal Patricias Sanjuaninas, que cumple 70 años. La donación será en beneficio de las escuelas José Ignacio de la Roza y Comandante Cabot, que están ubicadas en Capital.
Se puede decir que las patricias sanjuaninas tuvieron un rol preponderante en la campaña de San Martín. Cuando el Libertador llegó a San Juan en julio de 1815 y se albergó en el convento de Santo Domingo, recibió "la adhesión de este vecindario y el saludo de las damas sanjuaninas. Pronto sale el jefe a visitar los cuarteles y la maestranza, entonces ve de cerca los desvelos de nuestro pueblo por ese Ejército de los Andes que es su obra y será su gloria”, según describe la profesora Mercedes Gallardo Valdez en en su trabajo “Contribución de la mujer sanjuanina a la formación del Ejército de los Andes”.
Esta autora afirma que las mujeres sanjuaninas, "solícitas acuden al llamado imperioso y persistente de la patria. Todo falta, dinero, vestuario, armas, bastimento, y ellas en toda necesidad se hacen presentes y con todos sus recursos ayudan a salvarla”. Las donaciones de estas patriotas iban desde aros y anillos hasta vino, maíz y abrigos.
La historiadora detalla en su libro que “hacendosas y diligentes nuestras patriotas tejen para los soldados ponchos que los preservaron del frío en la montaña; frazadas que los cobijaron en la improvisada tienda de campaña, y alforjas donde cargaron vituallas llevadas a la mano en tan larga jornada. Mil quinientas cincuenta y nueve alforjas fueron tejidas en nuestra provincia para el Ejército de los Andes y se obsequiaron ponchos, panchillas y frazadas”.
Por su parte, doña Jacinta Angulo, doña Feliz de la Rosa Junco y doña Borja Toranzo de Zavalla le dieron forma a la Bandera Ciudadana, que acompañó a la columna cabotista y fue el primer estandarte argentino que se enarboló en Chile en 1817. Es el mismo paño que hoy se exhibe con orgullo en el Centro Cívico.
Las descendientes
Gracias al trabajo del Centro de Genealogía y Heráldica de San Juan, se ha logrado identificar a algunas de las descendientes de estas mujeres del siglo XIX. Algunas son tataranietas, otras son choznas y otras bichoznas.
Por ejemplo, están Inés Uriburu y Dina Uriburu Lloveras, descendientes de la patricia Teresa Funes de Lloveras; Marcela Barilari que es chozna de Jacinta Angulo de Rojo. Estas dos patricias eran interlocutoras de José de San Martín.
También figuran entre las parientes de las principales contribuyentes de la gesta libertadora mujeres como Graciela María de la Roza, descendiente de Feliz de la Roza. También Teresita Harguindeguy, descendiente de Juana de la Roza.
De la patricia Damiana Carril hay varias familiares que hoy viven entre los sanjuaninos: Carmen Arévalo del Bono, Susana Atencio Moreno de González Aubone, Maria Gracia Atencio Moreno de Garcés y Florencia Quiroga Giménez.
De Borjas Toranzo desciende Alicia Villamayor Valentino. Y de Carmen Sánchez subsisten de su sangre Nora Conte-Grand de Buso, Delia Guzzo Conte-Grand de Lund, Cristina Quiroga Conte-Grand de Robles y Alicia García Laprida.
Hay tres tataranietas de Regis de la Roza: Teresita Torioni Godoy, Cristina Godoy, María Inés Castro Godoy.
También está la bichozna de Manuela de la Roza que se llama Eva Anzelotti.
Por parte de Josefa Lima hay dos descendientes que son María José Videla Moya y Martha Novoa Videla. De Ignacia Cano desciende Beatriz Adela Sánchez de Yanzón. También hay una familiar de Magdalena Lahora, que es Juanita Lahora Pugliese y de la patricia Rosa Toranzo está Claudia del Valle Vargas.
Por otro lado, de Pabla Echegaray se cuentan como descendientes Inés Uriburu Lloveras y Dina Uriburu Lloveras, mientras que de la patricia Loreta Oro desciende la falia Rufino Landa. Al igual que de Rosario Torres sus parientes son las familias Caputo Barboza y Graffigna Barboza.
La patricia Josefa Torres tiene amplia descendencia: Susana del Carril, Elsa del Carril, Cecilia Cárrega del Carril y Marcela del Carril; además María Inés Sarmiento y la bichozna Alejandra Aranciva.
También hay descendientes de pintoras de la Bandera de la Columna Cabot: de Jacinta Angulo de Rojo es chozna Marcela Barilari; de Félix de la Roza de Junco desciende Graciela María de la Roza y de Borja Toranzo de Zavalla es su descendiente Alicia Villamayor Valentino.