Preocupación por la falta de profesionales en una importante área de la salud. Durante los últimos meses, se presentó un menor número de médicos residentes que quieren especializarse como pediatras en San Juan y luego cumplen labores en hospitales y sanatorios. Por este motivo, desde la sociedad que nuclea al sector dieron a conocer cuáles son los principales motivos de esta problemática en la provincia.
Preocupación por la falta de pediatras en San Juan: ¿qué pasa?
Tiempo de San Juan habló con la presidenta de la filial San Juan de la Sociedad Argentina de Pediatría, Teresita Herrera. En primer término, la dirigente aclaró que este flagelo no afecta únicamente a la provincia, sino también al país y al mundo.
“La especialidad necesita muchos años de formación”, contó. Actualmente, en San Juan se requieren tres años de residencia, cuando el año pasado se solicitaban cuatro, y otro año de jefatura. Para Herrera, la cantidad de años en especializarse hace que haya pocos profesionales en la provincia y que cada vez sean menos los aspirantes a médico que eligen la pediatría como carrera.
Los médicos ingresantes deben tener dedicación exclusiva a la formación pero los sueldos que adquieren de las residencias, que exactamente son becas de apoyo, no alcanzan a cubrir los gastos personales de este grupo, ni a satisfacer sus necesidades laborales. Por este motivo, dijo: “Seguramente, las nuevas generaciones no desean invertir tanto tiempo ni esfuerzo en completar su formación para posteriormente ejercer como pediatra”.
Con respecto al factor económico, el único honorario del pediatra es la consulta. Es una especialidad que no tiene prácticas, cuando otras áreas de la medicina sí la tienen y hasta cuentan con buena remuneración.
Además, quien elige la pediatría no lo hace únicamente por lo monetario, sino porque prima la vocación. Por el constante contacto con niños, el profesional requiere de características muy particulares en cuanto a lo personal y muchos residentes no cumplen con estas condiciones.
Hay otro tema a considerar: el paciente pediátrico es muy demandante, o más bien, es un trabajo “24/7”. Como aseguró la presidenta de la sociedad, “el profesional no lo atiende solamente en los hospitales, sanitarios o centros de salud porque hay una conexión permanente con los chicos durante todo el día”.
Por otra parte, Herrera contó que el futuro pediatra tiene que estar preparado para contener al niño y a toda la familia, y aún más ante situaciones difíciles o extremas: “La presión y el compromiso es mucho mayor en el pediatra que en otros médicos, sin desmerecer a ningún grupo en particular”.
Como balance, y en comparación con otras especialidades, la dirigente afirmó: “En los últimos años conocimos que son cada vez menos los jóvenes que están dispuestos a tener este grado de compromiso para su carrera”.
Reuniones con el sector público y privado
“Desde la Sociedad de Pediatría no podemos dejar de lado todos estos factores”, afirmó. Aunque este centro está abocado a la actividad científica, hace varios meses que plantearon en los distintos sectores la preocupación por esta situación.
Como consecuencia, mantuvieron reuniones con obras sociales, sanatorios, servicios médicos y el Ministerio de Salud Pública provincial. “Planteamos nuestra realidad, nos escucharon y continuamos trabajando es este tema. Hasta se presentaron algunos avances. Entendemos que es un tema muy complejo y las soluciones no se darán de un día para otro”, manifestó.
Los problemas pospandemia
Como es de público conocimiento, la pandemia del COVID-19 afectó gravemente al sector de la sanidad en San Juan, Argentina y el mundo. Con respecto a las consecuencias presentadas en el ámbito pediátrico, Herrera aseguró que recrudecieron muchas enfermedades y patologías que años anteriores no se presentaron.
Después de 2020, aumentó el porcentaje de chicos sobrevivientes a estas patologías y se mejoraron los recursos, pero también crecieron las enfermedades crónicas que surgieron de estos antecedentes. “En la pospandemia se llegó a un punto crítico”, expresó.