Cuando las Ferrari rugieron sobre la Ruta 40, en dirección a Albardón, todo parecía una postal de lujo y velocidad. Treinta máquinas italianas, rojas y brillantes, con su sonido inconfundible, recorrieron San Juan en una caravana que hizo vibrar al público. Pero en medio de tanto diseño y potencia, un clásico nacional robó parte de las miradas: un Renault 12 que, fiel a su estilo, se sumó al desfile y despertó la ovación espontánea de los sanjuaninos.
Lo viejo funciona, Juan: el video del Renault 12 que le hizo frente a las Ferraris en Albardón
El episodio ocurrió luego de que las joyas italianas abandonaran el Autódromo El Villicum. Los presentes, sorprendidos, aplaudieron al viejo guerrero de chapa blanca que parecía recordarles que no todo lo que brilla viene de Italia.
El episodio ocurrió luego de que las joyas italianas abandonaran el Autódromo El Villicum. Fue entonces cuando el histórico vehículo, símbolo de otra época y de tantos caminos transitados, apareció en escena. Su motor -más modesto, pero igualmente orgulloso- rugió al ritmo del entusiasmo popular. Los presentes, sorprendidos, aplaudieron al viejo guerrero de chapa blanca que parecía recordarles que no todo lo que brilla viene de Italia.
¡Así rugieron las Ferraris en San Juan!
El ruido de treinta Ferrari sacudió San Juan durante este martes, en una caravana que deslumbró a los fanáticos del automovilismo. Los emblemáticos autos italianos recorrieron la Ruta 40, la Circunvalación y las avenidas principales hasta llegar al Centro Cívico y culminar en el Hotel Del Bono Park, donde quedaron exhibidos. Desde el aire, el drone de Tiempo de San Juan capturó el despliegue de lujo, color y velocidad que marcó la jornada.
Miles de sanjuaninos se apostaron a la vera de las calles para disfrutar del paso de las joyas de Maranello, fotografiarlas y registrar videos del espectáculo. La travesía, parte de un recorrido nacional que reúne a coleccionistas y amantes de Ferrari, convirtió por unas horas a la provincia en un escenario único, donde el rugido de los motores se mezcló con el paisaje cuyano.