Esta semana, el actor chileno Benjamín Vicuña lanzó su libro “Blanca, la niña que quería volar”. La publicación hace referencia a todos los hechos ocurridos tras el fallecimiento de su primera hija (Blanca), fruto de su relación con Carolina “Pampita” Ardohain, cuando la niña tenía tan solo seis años. En relación a dicha noticia, una madre sanjuanina expuso su experiencia y contó cómo lleva el eterno dolor de la pérdida de dos hijos.
Las palabras del dolor: cómo vivir tras la muerte de dos hijos, contado por una sanjuanina
“No conozco el libro de (Benjamín) Vicuña, pero muchos padres se hicieron escritores para expresar su dolor”, contó Ana María Juan, integrante de Grupo Renacer, a Tiempo de San Juan.
El Grupo Renacer lleva 29 años en San Juan, cuando falleció su hijo mayor, Alfredo Ariel, a los 21 años y tras padecer leucemia. Ella es una de las fundadoras, y los primeros y terceros viernes de casa mes se reúne con sus pares en la Iglesia de la Merced (Avenida Ignacio de la Roza y Caseros, Capital) a las 18 horas. Mientras era parte del grupo, y cuando el dolor por la pérdida de Alfredo Ariel seguía vigente, un siniestro vial se llevó la vida de su tercer hijo, Pablo Esteban, de 19 años.
Estos trágicos hechos llevan a Ana María a una “búsqueda constante”. Para ella, siempre aparecen preguntas como ¿por qué a mí?, y ¿por qué a él?. “Buscamos que alguien nos responda, pero nunca las habrá”, dijo.
A pesar de ello, la vida continúa. En el caso de Ana María, para estar con sus otros dos hijos y cinco nietos. Pero también para ayudar a los padres y madres que pasaron y pasan por la misma situación.
Según contó, una de las principales claves es llevar el dolor con dignidad y ayudar a otras personas. “Ese es el mejor homenaje que podemos hacerles y es un sentido que le doy a mi vida”, afirmó.
“No somos los mismos padres de antes, pero de nuestro dolor, ayudamos a otros padres. Estamos haciendo un servicio para estas personas porque el dolor no aparece adelante, sino al costado. En mi caso, ayudo a otro y a mí misma”, expresó.