A primera vista, la imagen se ve hermosa: el cielo sanjuanino oscuro con las estrellas brillando sobre él. Sin embargo, la postal causa alarma entre los astrónomos. Y es que, en ella, de fondo, se pueden observar las luces del Gran San Juan que contaminan el firmamento. Los especialistas creen que la situación podría complicarse aún más en los próximos años,hasta opacar por completo la calidad del cielo que cuenta con prestigio mundial. Como consecuencia, iniciaron una investigación que implica instalar aparatología especializada en sitios estratégicos, con el fin de estudiar sus cielos y pedir que se generen políticas que permitan custodiarlos. Para eso se instaló ahora un equipo en el Parque Provincial Ischigualasto y buscan colocar otro en el Parque Nacional San Guillermo.
Las imágenes del cielo sanjuanino que causan alarma entre los expertos
La situación se advirtió en el Parque El Leoncito, donde están los observatorios. Eso llevó a controlar el cielo en Ischigualasto y sumarán el de San Guillermo.
San Juan tiene un polo astronómico muy importante que está situado en el Parque Nacional El Leoncito, donde se encuentran la Estación de Altura Carlos Cesco (OAFA) y el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO). Este último, que es el observatorio óptico más grande del país, se inauguró en 1986 y al año siguiente se creó la Ley Provincial 5771, para el cuidado de su cielo. Es que gracias a las características de ese cielo, con más de 270 noches despejadas al año y mediciones que lo califican como uno de los mejores del mundo, se pudo iniciar la actividad allí.
“Hoy en día, el lugar sigue teniendo cielos excelentes, pero se empieza a notar que hay contaminación lumínica en los horizontes, en cada uno de los puntos cardinales. Esto se ha generado principalmente a partir de 2014. Antes, seguía siendo muy oscuro. ¿Qué pasó? La tecnología de luminarias LED se empezó a utilizar indiscriminadamente en la provincia, porque es más baratas. Esto hace que se empiece a poner en riesgo el sitio, en el que no solo están los observatorios nacionales, sino que hay telescopios de Polonia, España, Estados Unidos y otros países”, explicó al respecto Ariel Rodríguez, técnico en Turismo y jefe de Extensión y Hotelería del CASLEO.
La contaminación lumínica es la luz artificial que se dispersa en la atmósfera, degradando la oscuridad del cielo nocturno en las zonas donde se realiza la actividad astronómica, tanto a nivel científico como de divulgación y turismo.
La idea del nuevo proyecto surgió después de un ciclo de charlas de astronomía realizado en San Juan entre 2021 y 2022, con la participación de profesionales de España y Chile que ya venían trabajando sobre el cuidado del cielo. A partir de ahí se armó un grupo integrado por el CASLEO, el OAFA y la Secretaría de Ambiente y se comenzó a buscar sitios estratégicos de la provincia donde se debía cuidar el cielo. “Elegimos el Parque San Guillermo, el Parque Provincial Ischigualasto y el Parque Nacional El Leoncito para hacer los monitoreos. Esto, través la colocación de instrumentos que de modo permanente están midiendo cuánto brilla”, comentó Rodríguez.
Los instrumentos son fotómetros llamados TESS o SQM. Desde hace más de 10 años, el único lugar de la provincia que cuenta con este tipo de tecnología de control es el CASLEO. Ahora, por una donación recibida de España, llegaron los instrumentos que fueron instalados hace una semana en Ischigulasto y ya arrojaron datos preocupantes. “Al registro de estos instrumentos se puede acceder a través de una página web. Ellos permiten ver, noche por noche, qué tan oscuro es el cielo y es increíble porque en Ischigualasto, que está tan alejado del Gran San Juan, marcan contaminación lumínica de las ciudades”, aseguró el especialista.
Mientras, esperan ver qué resulta de los estudios en San Guillermo, que se iniciarán ni bien lleguen los equipos que ya fueron encargados al país europeo.
La finalidad del estudio y cómo lograr mejoras
El proyecto que está en marcha la provincia se utilizará para crear un atlas de la contaminación lumínica, a través del relevamiento fotográfico y fotométrico en las áreas estratégicas elegidas. A partir de ahí, los especialistas, elaborarán un plan y justificarán ante las autoridades la necesidad de actualizar la Ley Provincial 5771, para transformarla en una normativa integral de protección del cielo en la provincia, para su posterior reglamentación y aplicación. Esto, debido a que, aunque fue creada en 1987 jamás se reglamentó.
“De ese modo, evitaremos no sólo que no se perjudiquen las investigaciones sino también los prestadores turísticos ligados a la astronomía, que es un motor económico en distintas zonas de San Juan”, indicó Rodríguez.
La ecuación es simple, si se contamina el cielo las estrellas no aparecen y, por ende, se irá perdiendo de a poco el recurso sanjuanino tan valorado en el país y el mundo. Para evitar el problema, no sólo se debe aplicar medidas específicas por parte de la provincia y de cada municipio, sino también, generar conciencia en la gente. “Entendemos que siempre se habla de la iluminación como un modo de evitar la inseguridad. Pero el proyecto no hace refencia a no iluminar, sino a iluminar inteligentemente”, aseguró el especialista.
En ese contexto, por un lado, hay que tener en cuenta la tonalidad, la temperatura de la luz. No usar luces frías, que incluso son perjudiciales para la vista; sino cálidas, que van hacia el ámbar. Por otro, se tiene que tener en cuenta la inclinación de las luminarias, que deben apuntar hacia abajo.
Según los expertos, la contaminación lumínica perjudica los hábitats nocturnos de plantas, animales e insectos, poniendo en peligro la migración de las aves; provoca alteración de los ciclos circadianos en los humanos afectando su salud; produce un exceso del gasto energético; y pone en peligro la investigación astronómica.
Sobre el tema, Rodríguez detalló: “No se trata de nada nuevo, en el mundo se están cambiando las formas de iluminar para proteger los cielos. Es el hecho de evaluar cuál luz, en qué lugar y qué inclinación debe tener. No pensamos en que se cambie las luminarias de San Juan, sino en evaluar cuáles son las zonas más cercanas a esas áreas estratégicas y usar recursos conscientes en esos lugares de aquí en más. Con la ley lograríamos, justamente, que se ilumine de un modo estratégico”.
Al mismo tiempo, se piensa en solicitar que Calingasta, departamento en el que está ubicado el Parque Nacional El Leoncito, se aplique la ordenanza municipal creada en 2012. Sobre la norma, indicó que, “es excelente, pero no se cumple. Este es un problema grave porque, además de sus paisajes y propuestas, el departamento atrae a la mayor parte de su turismo debido a la actividad astronómica. Las encuestas turísticas que se realizan muestran que la mayoría de las personas que se alojan en el departamento pasan por los observatorios. Son una visita obligatoria. Y están perjudicando esto, el cielo, que es uno de los recursos más valiosos. Al mismo tiempo, cuando viene una institución extranjera a instalar un telescopio tiene en cuenta los datos y si no están bien, busca otro lugar y no hace la inversión”.
Para finalizar, el Técnico aseguró: “En San Juan todavía la calidad del cielo es buena. Pero la contaminación ya se está notando y si no hacemos algo para cambiar esta situación y la tendencia continúa, se puede empezar a pensar que en unos 10 años ya no habrá buen cielo en ninguna zona del Parque Nacional El Leoncito, con todo lo que eso implica”.