María dice que no hay culpables en el feroz ataque que padeció su pequeño hijo Isaías en el Barrio Conjunto 5, departamento Caucete. El menor fue mordido por el perro de su vecino y terminó hospitalizado, con graves lesiones. Y si bien no le echa la culpa al dueño del can, Darío Marín, quien vive al lado de su casa, asegura que recién tendrá paz cuando los animales que tiene el hombre ya no estén más en la cuadra.
La respuesta de la mamá de Isaías a su vecino: "No le echo la culpa, pero no quiero a sus perros en la cuadra"
La mujer, consultada sobre el pedido de perdón de su vecino, expresó que: "Me gustaría hablar con él. Entiendo que pel es padre, no le echo la culpa ni tengo nada contra él. No tiene que pedir perdón, nadie tiene la culpa. No se puede hablar de culpables. Yo también me siento mal porque al momento del ataque, yo entré a buscar ropa para cambiarlo. Si me hubiese adelantado un minuto quizás evito todo. Es muy difícil. No sé en qué momento pasó esto, no recuerdo bien".
María comentó que nunca imaginó que Tyson, a quien había visto varias veces, iba a terminar mordiendo a su hijo. Explicó que siempre lo vio inofensivo, que su desconfianza siempre estuvo puesta para con el otro perro que tiene su vecino: el mismo había matado a un gatito, mascota del pequeño Isaías. "Si bien no tiene la culpa, no quiero ver ningún perro en la cuadra. Voy a hacer hasta lo último para sacar a los dos. Se me hace injusto que se queden ahí, toda la cuadra está llena de niños", señaló la mamá del niño, quien se enteró que sólo trasladarán a Tyson de la vivienda.
Por otra parte, la mujer explicó que la situación resulta ser difícil para el pequeño, a quien el perro le arrancó el cuero cabelludo de una mordida. Isaías está internado en el Hospital Rawson, con dolores y "bajoneado y triste": "Hoy amaneció un poco hinchado, con mucho dolor. Me ha costado sacarlo a caminar, no quiere salir de la habitación. A todos los médicos y enfermeros les cuenta lo que le ha pasado y se larga a llorar. Está en shock, sabe y siente todo".
Por ahora el pequeño no recibe atención de psicólogos, pues la atención está puesta en su recuperación física. "Primero está la salud, después vamos a ver lo otro", expresó María.