“Uno no tiene que abusarse de nadie. Increíblemente, con la ayuda que nos ofrecieron en sólo una semana ya podremos viajar. Entonces, no necesitamos pedir más. Cuando sepamos cómo sigue esto, veremos si es necesario levantar la mano nuevamente”, cuenta Ariel Gómez, en un tono emocionado.
La niña de 3 años que podrá saber qué le pasa a su corazón gracias a la inmediata solidaridad de los sanjuaninos
Emma necesita viajar a Buenos Aires, pero sus padres no tenían el dinero suficiente. Hicieron un pedido en las redes y en una semana consiguieron los fondos. Ahora, quieren agradecer.
Él es papá de Emma Dominique Gómez Allende, una niña sanjuanina de 3 años que de modo inesperado sufrió un ACV, a través del cual descubrieron una falla en su corazón. Eso sucedió hace un mes y, después de estabilizarla, los médicos del Hospital Rawson le dijeron que debe ir al Hospital Garrahan, en Buenos Aires, para someterse a estudios específicos que permitan saber con certezas qué problema cardiaco sufre y recibir el tratamiento más adecuado. Sin embargo, sus papás no contaban con el dinero para hacer ese viaje y decidieron pedir ayuda en las redes. De ese modo, una vez más, la solidaridad de los sanjuaninos causó sorpresa. Ahora, la familia quiere agradecer.
“Todo sucedió muy rápido y cuando nos dijeron que teníamos que viajar pensamos, ‘no vamos a poder’. Por eso decidimos pedir ayuda. Y la verdad, no podemos creer lo que sucedió”, dice ahora el hombre, que vive con su familia en Caucete.
Ariel y Lorena, la mamá de Emma, publicaron un mensaje explicando el complicado y extraño cuadro de salud de su hija, junto a una foto de la niña y sus números de cuenta y la respuesta fue inmediata. “Íbamos viendo que la gente nos ayudaba y no lo podíamos creer. Mi pareja tiene anotadas una por una a las personas que nos ayudado, para que cuando volvamos con Emma podamos agradecerles y contarles cómo está ella”, dice Ariel.
La salud de Emma y la incertidumbre de su familia
“Ayer lunes se cumplieron 4 semanas desde el inicio de todo esto. Emma era completamente sana, no había más que un resfrío. Pero hace un mes, dejó de hablar de repente y Lorena notó que no movía el brazo. Entonces, la llevó al hospital de acá, del departamento y la doctora se dio cuenta enseguida de lo que sucedía”, relata Ariel.
Emma estaba sufriendo un ACV isquémico, lo que fue comprobado a través de una tomografía. Ya en el Hospital Rawson comenzaron a tratarla y fue entonces que descubrieron que su corazón no estaba bien. “Su ritmo cardíaco estaba por las nubes. Estaba en 220, 210. Desde ese momento creemos en los milagros, porque si su corazoncito aguantó ese ritmo es porque Dios es grande”, confía el papá.
Y agrega: “La atención en el Rawson fue excelente. Los médicos hicieron lo imposible y lograron estabilizarla. Ahora, está en casa, tomando medicamentos para su arritmia y anticoagulantes. Y le quedan dos controles en acá. Después, tenemos que viajar a Buenos Aires, donde podrán someterla a estudios más complejos que nos dirán qué tiene exactamente y el tratamiento que necesita”.
Mientras sacan cuentas y sin saber cuánto tiempo les demandará la estadía fuera de la provincia, Ariel y Lorena se preparan para viajar. “Yo trabajo para una empresa de construcción, pero estuve faltando algunos días por lo que sucedió con mi hija y ya me dijeron que no me los van a pagar. Así que, no sé qué pasará cuando vuelva. No sé cómo vamos a hacer, pero hoy la prioridad es la salud de Emma”, reconoce Ariel.
Y finaliza repitiendo: “Nos interesa agradecer a todos quienes nos ayudaron. No sabemos cuál será la fecha de vuelta, pero calculamos que con el dinero que nos donaron vamos a estar bien. Hay que ser justos y no abusar de la buena fe de la gente. Si es necesario, levantaremos la mano de nuevo”.