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domingo 22 de marzo de 2026

Fallo y polémica

La justicia restaurativa, el enfoque que piden que adopte la Liga Sanjuanina para las sanciones a los pibes

El Club Atlético Marquesado volverá a reclamar ante el Tribunal de Penas la revisión de las sanciones impuestas a 11 jugadores de su Cuarta División, tras los incidentes ocurridos el pasado 2 de agosto frente a Sportivo Peñarol. De qué se trata la perspectiva que da sus primeros pasos en la justicia de San Juan y ya se implementa en otras provincias del país.

Por Luz Ochoa

El caso de los 11 jugadores de la Cuarta División de Marquesado sancionados por el Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol abrió un debate que trasciende lo deportivo y se adentra en lo social: ¿cómo deben sancionarse los hechos de violencia juvenil en el fútbol? Es por eso que, en ese marco, apuntan la mirada hacia la justicia restaurativa, un enfoque que insisten que debe aplicarse al caso para sentar un precedente en la provincia.

La abogada del club, Yamila Piozzi, volvió a insistir en que el castigo aplicado —un año de suspensión para 8 futbolistas y treinta partidos para otros 3— es “desproporcionado y arbitrario”, ya que en la misma riña apenas 3 jugadores de Peñarol fueron sancionados con penas mucho menores.

"Todo comienza con una agresión del jugador de Peñarol, eso fue lo que caldeó los ánimos y todo escaló al grado de violencia que quedó registrado. Aquí la responsabilidad es mutua. Sin embargo, no fue así la sanción", remarcó la letrada en diálogo con Tiempo de San Juan.

Pero más allá de la comparación, el planteo de la defensa apunta a algo más profundo: el daño que una medida así puede generar en adolescentes de entre 16 y 19 años que encuentran en el club un espacio de pertenencia, disciplina y contención.

“Una sanción así puede traer graves consecuencias psicológicas, genera frustración, aislamiento y deja a los chicos sin el sostén del club. En contextos vulnerables, esto puede empujarlos a situaciones de riesgo, incluso a caer en las drogas”, advirtió Piozzi al mismo tiempo que agregó: "Se trata de chicos 16 a 19 años los que fueron castigados, que se encuentran en una etapa de desarrollo personal y social importante".

En este sentido, Marquesado no niega la falta cometida ni intenta minimizar la violencia registrada, según señala, sino que propone otra salida: transformar la sanción en una oportunidad de aprendizaje. La idea de la defensa es que los jóvenes cumplan con tareas comunitarias dentro del club, colaboren en las divisiones inferiores y se involucren en actividades que les permitan reflexionar y reparar el daño.

La propuesta se enmarca en el paradigma de la justicia restaurativa, que busca reparar y concientizar en lugar de excluir. “Si la justicia ya aplica estos criterios, ¿por qué el fútbol no puede hacer lo mismo?”, planteó Piozzi, recordando que este enfoque se utiliza en distintos países y provincias argentinas como herramienta para prevenir la reincidencia y fortalecer la integración social.

Además, manifestó: "Castigar así no va a evitar que vuelva a pasar, no se reparó el daño, sino que se genera frustración. A los chicos se los desampara y esta situación puede tornar en algo peor, pueden caer en las drogas y alcanzar un estado de vulnerabilidad que los lleve a ello. El club sirve para motivarlos, para que tengan disciplina, responsabilidad, los contiene".

El trasfondo del reclamo también expone la realidad de un club humilde, que con gran esfuerzo sostiene a sus juveniles no solo en lo deportivo sino en lo cotidiano. “A veces, después de un partido, lo único que los chicos reciben es un yogurt o un alfajor que les da el club. Esa es la magnitud de la responsabilidad social que cumple”, subrayó la abogada.

Más allá de la resolución que adopte la Liga, el caso abre un debate necesario: cómo deben actuar las instituciones deportivas frente a la violencia juvenil. Para Marquesado, la respuesta no está en cortar las alas a quienes se equivocan, sino en acompañarlos para que aprendan de sus errores y puedan volver a la cancha con una enseñanza de vida.

La justicia restaurativa, en ese aspecto, está enfocada a eso y que el daño generado sea reparado. Supone una forma retributiva, que es tomar al chico y castigarlo, pero con sanciones más leves, que sirvan de lección. Así se evita una ruptura, un desequilibrio y la forma de que no exista este desequilibrio es restaurándolo y, a partir de esto, lograr que el chico aprenda las consecuencias que generan estos actos de violencia.

El Club Atlético Marquesado, a través de su representante legal, a fines de agosto, presentó una nota formal ante el Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol solicitando la revisión de las sanciones impuestas a los jugadores de la Cuarta División, luego de los incidentes ocurridos el pasado 2 de agosto en la cancha del club, tras el partido frente a Sportivo Peñarol.

El planteo asegura que el castigo le "corta las piernas" a los juveniles y que la solución no debería ser tan severa, dada la importancia que el club tiene para con ellos, en cuanto a contención y espacio de desarrollo deportivo. Pese a los argumentos, el Tribunal de Penas desestimó las pretensiones y, por tanto, habrá un nuevo reclamo para que se revise lo determinado.

En el Boletín N.º 30, publicado el 14 de agosto, se informó la suspensión por un (1) año a ocho jugadores de Marquesado, y la sanción de treinta (30) partidos para otros tres.

Sanciones al Club Atlético Marquesado

Esteban Balmaceda, técnico del Club Marquesado, fue sancionado con dos (2) años de suspensión, en base a los artículos 260 y 200 incisos 1, 2, 3 y 11, y artículo 287 inciso 5° del R.T.P.

Ocho jugadores del plantel fueron suspendidos por un (1) año. Se trata de: Castro León, Agüero Pablo, Poblete Ramón, Rubio David, Tapia Joel, Molina Matías, Molina Ulises y Axel Aballay,

Todos ellos fueron sancionados bajo los mismos artículos del R.T.P. (200 inc. 1, 2, 3 y 11, y 287 inc. 5°)

Además, otros tres jugadores recibieron treinta (30) partidos de suspensión: Uriel Tobal, Alejo Castro y Ríos Gustavo.

Como entidad, el Club Marquesado también fue sancionado con una multa de 150 V.E. por tres fechas, en virtud de los artículos 80 y 83 del R.T.P.

Sanciones a jugadores de Peñarol

El Bohemio también fue alcanzado por el fallo, aunque con sanciones menores:

Mariano Pellice fue suspendido por dos (2) partidos.

Otros cuatro jugadores recibieron tres (3) partidos de suspensión: Salas Marcos, Aguero NIcolás, Flores Felipe y Sánchez Leonel.

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