ver más

domingo 22 de marzo de 2026

Personajes

Barras callejeras: el sanjuanino que improvisa para "ganarse el mango"

Baissha es un artista de hip hop que sueña con que su flow llegue a todos lados y por eso se la rebusca junto a sus amigos para cumplir su sueño.
Por Luz Ochoa

Suena la base de fondo y, con un empuje que no sabe bien de donde sale, Baissha infla el pecho y empieza a rapear. Está improvisando con palabras que el público de ocasión le propone y, aunque al principio sienta algo de vergüenza, se deja llevar por el flow y crea una pieza que no volverá a ser escuchada jamás. Sin embargo, paradójicamente, lo hace para que sus canciones perduren para siempre.

No está solo, tiene a su amigo y compañero de fórmula Kevino, que se suma a la puesta en escena y lanza barras (rimas) que combinan con el verso anterior, al igual que su otro ladero Motta. Con ellos integra La Reseña, un grupo de hip hop sanjuanino que recorre los bares del centro y monta shows improvisados y a la gorra para recaudar dinero y, así, lograr su meta que es grabar canciones.

Lejos de esa noche cualquiera, aunque en su hábitat natural, el artista callejero que se convierte en el personaje del día le cuenta a Tiempo de San Juan cómo surgió todo y para qué todos los fines de semana, en lugar de divertirse con sus amigos, se "gana el mango" con lo que más le gusta hacer. Es que a sus 19 años tiene bien en claro qué quiere y por ello encontró una forma de llegar a ello.

IMG_0149.JPG

Pablo Leites, su nombre en la vida real, relata que desde muy chico le gusta el rap y lo descubrió con Eminem, cuando él apenas tenía 9 años. A partir de entonces, se interesó por conocer más artistas y no pasó demasiado tiempo hasta que comenzara a escribir y componer sus canciones. Recuerda que en un cuadernito solía componer y ya de adolescente, hizo sus primeros temas.

Consultado por cuál es su canción favorita y de autoría propia, dice que es 'Piloto' porque reconoce que fueron dos ideas que se fusionaron de forma ideal y por ello se siente orgulloso de ello. "Antes me salía más sencillo componer, ahora me lleva más tiempo porque quiero que todo salga bien, lo más profesional posible", asegura quien busca inspiración en otros artistas y en los libros de la extensa biblioteca de su hermano.

El protagonista confiesa que salir a la calle y tratar de ganarse al público no fue fácil en un principio, ya que primero tenía que vencer el miedo que le daba la situación. No obstante, expresa que el apoyo de sus compañeros y la misma música lo envalentonaron y ahora no habría forma de detenerlo.

IMG_0143.JPG

Estar expuestos a cualquier cosa no es broma y por ello manifiesta que le tocó vivir diferentes situaciones en contacto con el público, algunas buenas experiencias y otras no tanto. De lo lindo, destaca que siempre hay gente con buena onda que participa, le festeja las rimas y hasta baila cuando están en escena; mientras que de lo feo se acuerda de una vez que una mujer se paró en pleno show y les gritó porque se habían puesto justo al lado suyo. "No estuvo bueno, yo me morí de vergüenza. Nos trató re mal. Después entendí que no hacíamos nada malo y que la que estaba mal era ella", sentencia.

Si bien hubo un tiempo en que no le gustaba improvisar, ya que las batallas de freestyle que se libraban en las plazas sanjuaninas lo ponían incómodo, reconoce que con el paso de los años aprendió a manejar la presión y hasta cierto punto le gusta el desafío. Es que no sólo tienen que cuadrar sus métricas, sino también debe agradar al público para conseguir algún que otro billete.

Todo lo que juntan de jueves a sábados está destinado a que solvente los gastos que tienen para grabar sus demos. "Algún día nos gustaría grabar un disco y que nuestra música llegue a todos lados. Por ahora, trabajamos para eso y ojalá algún día lo logremos", cierra no sin antes despedirse con una impro en la calle.

Artista callejero que improvisa por un mango

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar