Un 27 de junio de 2022, un vecino de la zona del Parque Sarmiento decidió prender hojas. A pesar de estar prohibido, es una costumbre en muchos lugares de la provincia y ese día el resultado fue catastrófico. Producto del viento una brasa se trasladó hasta el área protegida y se quemaron más de 500 hectáreas.
A un año del incendio que quemó más de 500 hectáreas, cómo está hoy el Parque Sarmiento
Ese incendio fue el más grande en la historia del Parque Sarmiento y hoy, a un año del siniestro, la seguridad del parque cambió por completo. Se incorporó maquinaria, se sumaron guardias de los agentes de conservación provincial y se renovó la cartelería. La naturaleza hizo el resto y hoy el 90% de todo lo que se quemó ya está recuperado.
Los agentes de conservación fueron capacitados en incendios forestales, hay guardias las 24 horas y cada una hora se hacen las recorridas, explicaron a Tiempo de San Juan desde el Parque Sarmiento.
En el ingreso al predio hay cartelería que, según el clima que haya, indica cuál es el peligro de incendio. Del verde al rojo las probabilidades de que un incendio sea más dañino dependen de el viento que corra. Cuando se prendieron fuego las más de 500 hectáreas, además de las pérdidas de flora y fauna, se quemó toda la cartelería que hubo que hacer de nuevo.
Uno de los factores que ayudó a que las llamas se extiendan rápidamente fue la cantidad de madera seca que había en el lugar, algo que fue solucionado con la compra de una chipeadora.
La chipeadora es una máquina procesadora de madera seca, restos de poda, hojas y ramas secas.
También se incorporó al área protegida un tanque de 1000 litros con ruedas que se ata a una camioneta y sirve no solo para el riego sino para actuar en caso de un eventual incendio.
Hoy hay guardias de agentes las 24 horas y se hacen recorridas cada una hora no solo adentro del parque sino afuera para evitar que los vecinos prendan fuego las hojas, algo que es muy peligroso y más en los días de viento, detalleron desde la Secretaría de Ambiente.
Los caballos: un problema difícil de solucionar
Cuando se quemaron dos tercios del Parque Sarmiento, además de fauna autóctona murieron y terminaron heridos gran cantidad de caballos, caballos que no pertenecían al parque sino a vecinos de la zona que los llevaban a ese lugar a pastar. Esto está prohibido y hay cartelería que lo indica pero sigue sucediendo. Los baqueanos aprovechan para meter a sus caballos en plena madrugada, lo hacen por otros ingresos alejados del principal y eso obligó a los trabajadores a incrementar las recorridas.