Tras la masiva participación en la cuarta edición de la Marcha Federal Universitaria en todo el país, los gremios docentes redoblaron las medidas de fuerza y avanzaron con un nuevo esquema de protestas. En ese marco, el plenario de secretarios y secretarias generales de CONADU resolvió convocar a un paro nacional de una semana a partir del 25 de mayo, iniciativa a la que adhirió SIDUNSJ.
Docentes universitarios van a paro por una semana en todo el país: qué impacto tendrá en San Juan
Desde SIDUNSJ advirtieron que podrían profundizar las medidas si no hay convocatoria a paritarias.
Desde el sindicato sanjuanino confirmaron la adhesión a través de sus redes sociales y precisaron que, debido a que el 25 de mayo es feriado nacional por la Revolución de Mayo, la medida impactará directamente en el dictado de clases desde el lunes 26 hasta el sábado 30.
Desde ADICUS indicaron que definirán en los próximos días si se suman a la medida, tras una reunión del frente salarial prevista para esta semana.
El reclamo se sostiene, según indicaron, en el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional, además del deterioro sostenido de las condiciones laborales y salariales del sector. En ese contexto, no solo se llevará adelante el paro, sino que también se organizarán actividades de visibilización en las universidades de todo el país, como clases públicas, jornadas de protesta y acciones callejeras.
Durante el plenario también se definieron otras iniciativas, entre ellas una movilización al Palacio Pizzurno para exigir la apertura de paritarias y reclamar una reunión con las autoridades del área educativa. Asimismo, se acordó solicitar un encuentro con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para abordar la situación laboral en el marco de la emergencia, y promover acciones que busquen el respaldo del Poder Judicial en defensa del sistema universitario. A esto se suma la participación en el lanzamiento del Frente Educativo, previsto para el 22 de mayo en el Cabildo.
El diagnóstico del sector se apoya en cifras difundidas por el propio CIN: entre 2023 y 2026, las universidades públicas registraron una caída del 45,6% en las transferencias presupuestarias. En paralelo, los salarios docentes aumentaron un 147,30% frente a una inflación acumulada del 293,30%, lo que implica una pérdida del poder adquisitivo superior al 37%.
Desde los gremios advirtieron que este deterioro equivale, en términos reales, a la pérdida de casi 11 salarios en el período analizado, ubicando a los ingresos docentes en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. También alertaron sobre el impacto de esta situación en las obras sociales, el sistema de salud y las jubilaciones.
La continuidad del conflicto, señalaron, responde a la falta de respuestas del Gobierno nacional, en un escenario de medidas de fuerza que se vienen repitiendo desde febrero con una frecuencia creciente.