Ayer el Gobierno dio marcha atrás con dos decisiones, cada una presionada desde distintos sectores.
Alberto Fernández dio marcha atrás con la subsecretaría del `buen humor´
En primer lugar, decidió no aumentar las retenciones que había prometido horas antes del revés, presionado por la patronal agropecuaria y medios de comunicación opositores.
En segundo lugar, eliminó la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Resiliencia Argentina”, ante el embate de la opinión pública en las redes, y la opinión casi unánime del periodismo, más o menos afín al albertismo.
Es que el nombramiento de Fernando Melillo en el cargo, con toda su cola presupuestaria, parecía un mal chiste en tiempos en que la sociedad le exige a la política gestos de austeridad.
De todas formas, lo que se anunció como algo que cambiaría fundamentalmente el estado de cosas, podría no serlo tanto.
La nueva unidad estaría bajo la órbita de juan Manzur, Jefe de Gabinete de ministros, que fue quien firmó la creación y el nombramiento de su titular en el Boletín Oficial de la Nación. Ahora podría ser absorbida por el ministerio de Salud, ya que con esta área tienen más que ver sus objetivos.
Lo que no se sabe es si seguirá funcionando con rango de subsecretaría (lo que implicaría mayor presupuesto y más funcionarios), o si será solamente una dependencia menor dentro de la cartera sanitaria.
Ayer, las redes habían dicho de todo sobre la nueva dependencia: