Memoria, Verdad y Justicia

Las reflexiones de dos referentes sanjuaninos a 44 años del Golpe de Estado

No habrá marcha por el coronavirus pero sí está la consigna de "no olvidar". Los 30.000 desaparecidos y el pedido de justicia para poner tras el banquillo a los represores, presentes. Lo que dijo cada uno.
martes, 24 de marzo de 2020 · 13:13

-Eduardo Peñafort 

"El aislamiento social que azota al parque humano del planeta nos ubica en una circunstancia inédita en nuestras biografías. Con total responsabilidad, los organismos que postulan “Memoria – Verdad – Justicia” han suspendido la marcha anual, en la que
se hace visible el compromiso diario con la redención de las voces acalladas por el Proceso y, por ello mismo, con la consolidación con la vida democrática real. Nos proponen un “pañuelazo”: colocar un pañuelo blanco en el frente de nuestros hogares.
¿Por qué un pañuelo blanco? Desde el 30 de abril de 1977, las “Madres de la Plaza de Mayo” se comenzaron a reunir en ese lugar cargado de historia, para peticionar a los dictadores por sus hijos desaparecidos. Posteriormente, en 1980 se conformó
orgánicamente la asociación “Abuelas de Plaza de Mayo”. Estas instancias fundacionales del coraje ciudadano reconocen como símbolos a las marchas de todos los jueves alrededor de la Pirámide de Mayo y el pañuelo blanco en la cabeza.
Las Madres y Abuelas se constituyeron en el primer movimiento de resistencia no violento en la Argentina, motivadas por sentimientos personales inabolibles, su práctica de crítica, acusación y toma de conciencia del horror, iluminó a toda la comunidad. Las asociaciones no fueron, son ni serán nunca un partido. Sus integrantes tenían historias de vida muy diferentes – nunca las ocultaron – y las víctimas respondían también a distintas militancias. A la base de su discurso se encuentra la humanidad sin más y el rechazo de toda práctica inhumana, se ubican en otro plano de la política. Encontraron en los disímiles caminos elegidos por sus hijos, las voces acalladas por la derrota – allí rescataron en su reclamo a varias generaciones nacionales que también estaban en trance de desdibujarse - No permitieron que la esperanza de una nueva humanidad se convirtiera en espectral, la transformaron en promesa, en deber y en derecho.
No estimo que los treinta y siete años de vida democrática han sido fáciles, pero el pueblo argentino – más allá de las batallas perdidas y las traiciones – sabe que es el sistema de vida más dignamente humano. Ninguna grieta es nueva, los movimientos
populares sufren la confrontación entre los intereses del pueblo y el antipueblo, sobre la que sostiene la tan celebrada mundialización. Pero para su triunfo, sólo cuenta con la política. La construcción de ciudadanía, la ampliación de ciudadanía y la creación de espacios para que emerjan nuevos sujetos políticos – los movimientos de mujeres en este sentido están dando el ejemplo - constituyen la garantía de la continuidad de la vida democrática.
El progreso desarraigado y universal no nos puede engañar. La piedra angular sobre la que se puede afirmar la esperanza y la salida creativa frente a los constantes desafíos; es abandonar el progreso imitado que arrasa con lo que somos, con los que no fueron escuchados, con los que fueron expulsados de la cultura, con los que el progreso considera que deben ser excluidos.
Entonces, la Memoria, Verdad y Justicia permite desde la mirada del presente, descubrir los reclamos incumplidos y la justicia por la que interpelan al poder todos los que hoy todavía nuestra democracia recluye como supernumerarios. El monumento recordatorio en San Juan debe ser enaltecido de acuerdo a su jerarquía. Tarea pendiente". 
 

-Eloy Camus

"Hoy recordamos un aniversario mas del Golpe de Estado Cívico, Militar y Clerical que subvirtió el orden Constitucional y produjo el genocidio más grande de la argentina de finales siglo 20. Sin movilizaciones, sin discurso, sin poder dar un abrazo a los sobrevivientes, sin besar a los y las compañeras que nos reencontramos siempre para esa fecha y que nos negamos a olvidar y perdonar, que seguiremos reclamando Justicia. Por  los que sufrimos el terrorismo de Estado.

Será un aniversario donde pondremos los pañuelos en nuestras ventanas, simbólicamente. Donde no podremos reinos y festejar que por fin no tenemos un Macri de presidente, que nos dejó un país destrozado, que reflexionemos para darnos cuenta que la falta de memoria nos hace cometer errores casi irreparables como pueblo. Y es el propio pueblo el que paga el precio, con la falta de trabajo, la pobreza, la inequidad. 

Hoy tenemos un virus globalizado que nos impide juntarnos, pero también nos obliga a pensar y reflexionar que debemos ser más solidarios en esta crisis que vivimos, terminar con el individualismo que es sinónimo de egoísmo, porque necesitamos construir una sociedad más justa. Y nunca volver a sentir el silencio cómplice ante las muertes y las desapariciones como en los setenta y quedaron callados ante el hambre, la pobreza del presente. 30.000 compañeros detenidos desaparecidos ¡Presente! ahora y siempre".


 

 

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