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lunes 27 de abril de 2026

ALEGATOS EN EL JURY

“El vivo, el zonzo y el traidor”

Así definió De Sanctis al accionar del abogado Graffigna; del ex Fiscal de Estado, Díaz, y del juez cuestionado, Macchi –respectivamente-, para quien pidió la destitución. Los definió como una “trinidad maliciosa”. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan


En un alegato extenso y clarificador que se extendió durante cuatro horas, el Fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, pidió la destitución del suspendido juez civil Carlos Macchi, por considerar que en cinco de las causas de expropiaciones incurrió en “incumplimiento de los deberes a su cargo y mala conducta”.

También solicitó el pase de todo lo actuado en el jury al Quinto Juzgado de Instrucción, para que se agregue a la mega causa de expropiaciones y se investigue si el magistrado cometió delitos penales, adhiriendo a todo lo pedido por el Fiscal General subrogante, Eduardo Mallea.
Por otro lado, se diferenció del pedido del fiscal Mallea y él decidió “no solicitar la intervención del Tribunal de Disciplina del Foro de Abogados para que investigue el accionar del abogado defensor Guillermo Toranzo, porque entiendo que los exabruptos respondieron a su temperamento y en el ejercicio del Derecho”.

“TRINIDAD MALICIOSA”
El fiscal De Sanctis apeló a la figura religiosa de la Santísima Trinidad para trazar un paralelismo con lo ocurrido en el escándalo de las expropiaciones, lo que derivó en la denuncia y en el jury al juez del Quinto Juzgado Civil, Carlos Macchi.

“Hubo una triple connivencia, no tengo ninguna duda, una suerte de trinidad, por suerte no la Santísima Trinidad, sino la Trinidad Maliciosa, que estuvo constituida por tres actores que se sintieron impunes, invisibles. Realmente creo que se pusieron de acuerdo. Eran como el Fantasma de Canterville: atravesaban las Mesa de Entrada, los juzgados, andaban por Tribunales por entre la gente como si nunca nadie fuera a notar lo que hacían”, sostuvo De Sanctis, en un alegato que comenzó a las 17.10 y se extendió hasta las 21.20, con un leve cuarto intermedio sobre el final.

Para llevar claridad en su mensaje, el Fiscal de Estado personificó a cada uno de los personajes de esa “Trinidad Maliciosa” a la que hizo referencia. Y los definió como “el vivo, el zonzo y el traidor”.

De Sanctis  llamó “el vivo” al abogado Santiago Graffigna, procesado en la justicia penal como el líder de una asociación ilícita que se organizó para saquear las arcas del Estado mediante causas de expropiaciones. El Fiscal de Estado lo definió como “un abogado líder que considero que era el armador, que presionaba, cuyo estudio jurídico puso en jaque a las arcas provinciales”.

Luego, De Sanctis calificó como “el zonzo” al ex Fiscal de Estado, Mario Díaz, también procesado penalmente por falta de los deberes de funcionario, entre otras causas. “La otra pata de la trinidad era la abogacía estatal, que tiene una característica: su defensa es la cosa pública. Liderada por el ex Fiscal de Estado, como Jefe de los abogados encargados de defender el patrimonio del Estado. En este caso falló. El Fiscal de Estado de la Provincia se hizo el zonzo y dejó pasar todo lo que le llevaba Graffigna y él debía defender y no lo hizo. Se hizo el distraído”.

Sobre el accionar de Macchi, De Sanctis dijo que “el juez perdió el control. O se dejó atrapar, voluntariamente, por el abogado hábil, inescrupuloso, a quien le entregó el control total de las causas. Inclinó la balanza. Renunció a la verdad real a la que debe aspirar un juez”.
Y citó un caso puntual para sostener esa acusación: “Cuando tuvo dos planos –en el caso del Parque de Mayo- uno que decía que había bodega y otro que no, él –por Macchi- usó el segundo, que encima era posterior, sin ningún argumento, dejando afuera al Tribunal de Tasaciones”.

Finalmente, dijo De Sanctis, “el tercer componente de esta maliciosa trinidad es el juez –Macchi-. Para mí es el máximo responsable de esa acción. Es insoportable el accionar del juez, donde están depositadas las esperanzas de la sociedad y él las traicionó en, al menos, estas cinco causas, por las que fue acusado. Sin pensar qué puede haber pasado con las 8.500 sentencias que dice que dictó”.

El Fiscal de Estado hizo una extensa argumentación citando jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Corte de Justicia de San Juan para demostrar cómo el juez Macchi, en cada una de las cinco causas que se lo acusa, cometió irregularidades no respetando la legislación vigente, tanto a la hora de elaborar las sentencias y emitir fallos que inflaron a cifras exorbitantes las causas de expropiaciones que tramitaba Graffigna, como también De Sanctis desmenuzó las irregularidades en los procedimientos de cada una de ellas, en las que Macchi, por ejemplo, dejó de lado al Tribunal de Tasaciones, en algunos casos; o lo tuvo en cuenta arbitrariamente cuando para promediar con los altos valores del perito que ofrecía Graffigna.

CASO BÓRBORE
Para demostrar la arbitrariedad con la que actuó el juez Macchi, De Sanctis usó “como referencia” un viejo caso que no fue investigado entre las causales de destitución del jury. Se trata del caso “José Bórbore SRL contra la Provincia de San Juan”, por la expropiación de una vereda de 40 metros en la ciudad, cuyo abogado también era Santiago Graffigna.

“Es un caso resuelto y re-resuelto a los 10 años por el juez Macchi”, explicó De Sanctis. Y agregó que “el 20 de junio de 1995, el juez Macchi ordena pagar la expropiación y Graffigna cobra por esa ejecución de sentencia. El 17 de junio del 2004, luego de haber cobrado la totalidad de la sentencia, Graffigna solicita una readecuación. El abogado Fernando Heras, de Fiscalía de Estado, lo rechaza por tratarse de una cosa juzgada. Pero Macchi le hace lugar al pedido de Graffigna y le ordena pagar de nuevo”.

“NO ES EL CHE GUEVARA”
Para finalizar, antes de pedir al Jurado la destitución de Macchi “por considerar que ya no es merecedor de seguir siendo el juez del Quinto Juzgado Civil. Considero que fue connivente con una de las partes y no aplicó razonabilidad en las causas, hasta en las de vieja data, como el caso Bórbore”, De Sanctis atacó cada uno de los argumentos que la defensa vino dando públicamente como señales para descalificar el proceso contra el magistrado: “Que no me vengan a decir que esta es una causa política, como si el juez Macchi fuera el Che Guevara, porque la política no tiene nada que ver con que él haya ordenado pagar por cosas inexistentes, como quedó demostrado en el juicio. Esto perjudicó a toda la sociedad, transversalmente”.
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