Después de diez meses de investigación y un juicio con final abierto, absolvieron a un comerciante albardonero que era acusado de violar a una sobrina cuando ésta tenía 11 años. En el juicio surgieron puntos contradictorios, como el informe médico y la supuesta falsedad de unos mensajes, y eso puso en duda la existencia del ataque sexual.
Un albardonero fue acusado de violar a su sobrina, pasó dos meses preso y lo absolvieron
El fallo se conoció este lunes último y favoreció a ese comerciante de 34 años, casado y con hijos, que pasó dos meses presos en el penal de Chimbas. El tribunal compuesto por los jueces Matías Parrón, Juan Carlos Caballero Vidal y Ana Lía Larrea resolvió dictar la absolución por el beneficio de la duda.
Un dato que manifestó su defensora, la abogada Carla Manini, es que la niña con la madre ya había denunciado en 2015 y 2020 a otros parientes por hechos similares. En el caso de este comerciante, la historia comenzó en los primeros días de febrero del 2023 cuando la mamá –hermana de su pareja- de la chica de 16 años hizo una denuncia en la UFI ANIVI y el fiscal Mariano Juárez Prieto abrió una causa penal.
Esta mujer acusó directamente al comerciante de haber violado a su hija en el verano de 2018, cuando ésta tenía 11 años. En su declaración, la adolescente de 16 años relató que en ese entonces ella se quedaba a cuidar a sus primitas en la casa de sus tíos, mientras ellos atendían su kiosco. En una de esas oportunidades, según la chica, el comerciante fue a la vivienda y la violó en la cama de su tía cuando estaban a solas.
La adolescente aseguró que sufrió el ataque sexual cuando fue a la casa de sus tíos a cuidar a sus primitas.
El comerciante fue detenido en el mismo mes de febrero e imputado del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser el encargado de la guarda. Estuvo dos meses presos hasta que un tribunal de impugnación revocó la prisión preventiva y otorgó la libertad al acusado, según fuentes del caso. Después, el fiscal del caso pidió el juicio con el argumento de que existían muchas pruebas en su contra.
Ese juicio empezó la semana pasada y fue ahí que surgieron puntos oscuros. Por ejemplo, el examen médico reveló que su himen y el resto de la zona genital estaba conservado. Si bien el informe psicológico dijo que la adolescente tenía indicadores de haber sufrido un posible ataque sexual y que su relato era verosímil, coherente y lógico; otra profesional, por parte de la defensa, refutó y puso de relieve otros indicadores que hicieron dudar esas afirmaciones.
Otra prueba eran las capturas de pantallas de algunos mensajes por celular que el comerciante habría enviado a la menor, según la acusación. Ahí supuestamente la acosaba y admitía los abusos. La adolescente dijo que recibió esos mensajes, hizo capturas y después lo borró.
Esto también fue cuestionado por la defensa, que sostuvo que esas capturas fueron editadas y los mensajes nunca existieron. Y es que las capturas de pantallas no se peritaron para ver su procedencia. Por otro lado, el informe pericial con respecto a los celulares de la supuesta víctima y el comerciante arrojaron como resultado que no encontraron esos mensajes.
En definitiva, la acusación tambaleó durante el juicio, pero el fiscal Juárez Prieto la mantuvo y pidió una pena de 12 años de prisión para el comerciante. La defensa afirmó que su cliente era inocente y solicitó la absolución. Este lunes, el tribunal dio su veredicto y lo absolvió por el beneficio de la duda.