El 5 de diciembre Denis Leandro Cabanay, un obrero que trabajaba en una obra de perforación en Pocito perdió la vida al caer a un pozo de 8 metros de profundidad. Por el hecho, los dos perforistas Marcelo Morán y Sergio Iván Mut, responsables de la obra, quedaron bajo la mira e imputados por homicidio culposo. Tras una larga investigación en búsqueda de pruebas realizada por los fiscales Francisco Micheltorena, Adrián Elizondo y Agostina Ventimiglia de la UFI N°4 de Delitos Especiales; este miércoles los dos acusados fueron condenados tras un juicio abreviado.
Perforistas aceptaron que no cumplieron con las leyes y son condenados por la muerte de un empleado
Los dos responsables admitieron que fueron los responsables de la muerte de Cabanay. Es que las pruebas contra ellos eran muchas, entre ellas una muy importante. Cabanay trabajó en el lugar sin los elementos de seguridad que se deben utilizar en estos trabajos. Ninguno de los dos responsables les suministró guantes, cascos, segundas sogas, ganchos de seguridad, arneses u ropa.
Con el testimonio de un compañero de Cabanay, los fiscales determinaron que Cabanay se sentó sobre una cincha, que la pasó bajo sus axilas y que su compañero hacía una maniobra tipo sistema de polea. El joven bajo, pero cuando subía se desenganchó y cayó a 8 metros de profundidad clavándose un hierro.
El joven murió en el acto y tuvo que ser rescatado por personal de Bomberos. Por las características del caso, la fiscalía detuvo preventivamente a los dos responsables de la obra.
Días después la fiscalía le achacó el delito de homicidio culposo. Empezaron a ser investigados en libertad y tras 7 meses, estos hombres se sentaron nuevamente frente a la jueza de Garantías, Celia Maldonado. Admitieron que fueron responsables de la muerte de Cabanay y finalmente fueron condenados a la pena de 2 años y 3 meses de ejecución condicional y 5 años de inhabilitación para ejercer su profesión.