A más de una semana de la condena para el sujeto que abandonó a Brenda Requena minutos antes del femicidio, este miércoles se conocieron los fundamentos del fallo que dictó el juez Ricardo Moine sin la presencia del sentenciado José Miguel Guajardo, quien no acudió a Tribunales y lo justificó por el paro de colectivos.
Los dos motivos que condenaron al sujeto que abandonó a Brenda
A pesar de su ausencia, el magistrado de la Unidad Conclusiva de Causas procedió con la audiencia y la lectura de los argumentos que impulsaron la resolución, ya que quien sí había acudido al palacio de Justicia era la madre de la joven víctima de femicidio, Laura Requena.
En ese marco, se conocieron los dos motivos que promovieron la condena contra Guajardo por el delito de omisión de auxilio, los cuales estuvieron relacionados con dos acciones del imputado.
La primera fue no prestar ayuda a la muchacha cuando era violentamente atacada por su esposo Diego Álvarez, mientras escapaba de la escena. Y la segunda -según lo señaló el juez- fue que no dio aviso a las autoridades sobre lo sucedido. "Esas conductas lo llevaron a cometer el ilícito", expresó.
En la resolución que fue leída por el Dr. Maximiliano Vedia, Moine sostuvo que el sujeto penado a pagar una multa de 12.500 pesos "percibió que Brenda se encontraba en situación de peligro" y, aún sabiendo de la violencia de género que sufría en sus manos, decidió huir del lugar. "Además de no prestar auxilio, optó por no dar aviso a las autoridades", manifestó.
Fue por esa razón que rechazó el pedido del defensor oficial Carlos Reiloba, de extinción de la acción penal, con el ofrecimiento de una reparación simbólica que ascendía a los 10 mil pesos. "La suma resulta insignificante, dadas las circunstancias", aseveró el magistrado en el fallo.
Es que para Moine, los hechos que describió el Ministerio Público -mediante la fiscal Claudia Yanina Galante- fueron acreditados a través de los testimonios prestados durante el desarrollo del juicio. En sus alegatos, la funcionaria había aseverado que Guajardo minimizó la paliza que el femicida le comenzó a dar a la joven cuando los sorprendió en la zona conocida como El Bosquecito, en Campo Afuera, Albardón.
"Le asiste la razón a la madre de Brenda al decir que Guajardo es de mayor contextura física que Álvarez y que posiblemente podría haber intervenido. Pero no lo hizo", había resaltado Galante en su alegato.
Como la madre de la víctima no se conformó como parte querellante en esta causa, a diferencia del caso que tuvo a Álvarez como condenado, nunca tuvo la oportunidad de participar más que como testigo. Si bien ella fue quien denunció el hecho por el que finalmente Guajardo fue penado, por desconocimiento de las leyes y por no contar con asesoría legal, se quedó sin la posibilidad de reclamar una pena más dura. Aunque reconoció que "la condena social es algo que ya le pesa".
Así cerró el último capítulo de uno de los casos que más conmocionó a la provincia, en materia de violencia de género.