A poco de cumplirse 3 meses del crimen de Susana María Pérez, el único detenido por el femicidio en Pocito quedó complicado luego de que se conozcan los resultados de las pericias forenses. Según informaron fuentes judiciales a este diario, las pruebas situaron en tiempo y espacio al acusado.
Las pericias condenan al femicida de Pocito: sus manos y el arma de fuego, la clave
Se trata de Antonio David Pelaytay, quien fue detenido con prisión preventiva por el homicidio agravado de su pareja, ocurrido el 3 de diciembre del año pasado. El peritaje señaló que el hombre que permanece en el Servicio Penitenciario tenía restos de pólvora en sus manos, como así también el arma que le arrebató la vida a la mujer tenía su ADN.
Acorde las conclusiones de los investigadores que conduce el fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Francisco Micheltorena, la cantidad de pólvora hallada en ambas manos del imputado lo sitúa en el lugar del disparo "a una distancia no superior a un metro". Es por eso que esa evidencia no sólo lo deja al descubierto, sino que lo condena.
Además, las pruebas descartaron que hubiera una tercera persona en el lugar de los hechos, ya que los únicos ADN que fueron hallados en la escena fueron tanto de la víctima fatal como del sospechoso.
Otra de las evidencias que acorralan a Pelaytay es la remera manchada con sangre que llevaba puesta y que, como era de esperar, los restos genéticos coinciden con los de la víctima.
Todas estas pericias no sólo comprometen de por sí al presunto autor, sino que lo contradicen. Es que su defensa, en un principio, aseguró que se trató de un forcejeo y que Susana Pérez intentó autoagredirse. Sin embargo, lo analizado por los especialistas de Criminalística ponen en crisis sus dichos.
Por el momento, la instrucción del caso se encuentra en pleno desarrollo aunque, a juzgar por los trascendidos, el proceso podría llegar rápidamente al cierre y la elevación a juicio.