Pasaron siete años del femicidio que le arrebató la vida a Talía Recabarren, la joven zondina que fue asesinada por su novio, y a pesar de que el responsable fue condenado, la pena todavía no está firme. En ese contexto, la madre de la víctima supo que el femicida fue beneficiado por la Justicia y, motivada por la bronca, este lunes por la mañana fue a pedir explicaciones al Juzgado de Menores.
Femicida pudo salir de la cárcel y 7 años después del crimen su condena no está firme
Se trata de Anabella Recabarren, quien pegó el grito en el cielo cuando se enteró que Ángel Morales había obtenido salidas transitorias del Penal de Chimbas, donde purga pena. A la mujer le había llegado el comentario, ya que la comunidad en la que viven es chica y por ello se presentó ante el juez Jorge Toro, que entiende en la causa. La autoridad le confirmó el dato, aunque reconoció que fue una sola vez la que recibió el beneficio.
Molesta por la injusticia que significa para ella que el asesino comience a tener ese tipo de provechos y también por no ser notificada sobre las novedades del caso, la madre de Talía pidió empatía al sistema judicial y el magistrado, titular del Primer Juzgado de la Niñez y Adolescencia, se comprometió a mantenerla informada sobre lo que suceda de ahora en más con el expediente judicial.
Lo mismo prometió el fiscal Adolfo Díaz, quien también se reunió con Recabarren y las madres que la acompañaban, pertenecientes a la Asociación de Familias Unidas por el Dolor del Femicidio. "Nos dijeron que iban a avisar las novedades, aunque el juez nos dijo que no están obligados por la ley a informar, que lo harían de buena voluntad", comentó Victoria Villalón, quien dijo presente en el encuentro y aseguró que hay una ley nacional de víctimas que lo exige. Es por eso que advirtió la importancia de adherir a la legislación a nivel provincial.
La condena contra Morales fue dictada en abril de 2019, tres años después del femicidio ocurrido en junio de 2016. En esa oportunidad, el juez Toro lo sentenció a 10 años de prisión y ese mismo año, en diciembre, la Corte de Justicia agravó la pena y la elevó a 16 años. Es por eso que, según le dijeron a Anabela Recabarren, recién en 2025 podría tener la libertad condicional.
Mientras tanto, el fallo todavía no está firme. Fuentes judiciales le comentaron a la madre de Talía que fue apelado por la defensa de Morales y que la causa espera por una resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esa es la última instancia que el femicida tendrá para conseguir una sentencia favorable.