Un gendarme sanjuanino concurrió este viernes a notificarse sobre el avance de una causa penal en su contra por abuso sexual simple y salió esposado. Los fiscales que investigan el caso que tiene como víctima a la chica que era su hijastra, agravaron la imputación y un juez ordenó su detención y su traslado al penal de Chimbas.
Detienen a otro gendarme sanjuanino por el ultraje sexual de su hijastra
Es un suboficial de 34 años que estaba prestando servicio en una unidad de Gendarmería en Jujuy. El hombre ni se esperaba que iban a detenerlo, pero el juez Diego Sanz hizo lugar al planteo de los ayudantes fiscales Florencia Buteler y Rodrigo Cabral, de la UFI del centro ANIVI, y le sumó la imputación de abuso sexual con acceso carnal, agravada por situación de convivencia y la condición de guardador.
El gendarme es investigado desde diciembre pasado, pero sólo estaba imputado del presunto delito de abuso sexual simple. Es por eso que le permitieron seguir en libertad. De hecho, continuó trabajando en Gendarmería.
La denuncia la realizó su exmujer, una sanjuanina que convivió durante años con este gendarme. Ella ya tenía una hija cuando iniciaron la relación, la niña en ese entonces contaba con 10 años. Después nacieron otros hijos. La versión es que luego la familia se mudó a Jujuy en razón de que trasladaron al suboficial. Durante ese tiempo que estuvieron en esa provincia, supuestamente, sucedieron los abusos sexuales.
La niña prefirió callar en aquel momento. La pareja luego se separó y entonces la mujer junto con sus hijos volvieron a San Juan. El año pasado, la adolescente –que hoy de 17 años- se animó a confiarle a su mamá el drama que atravesaba por todo lo que vivió con su padrastro. Le contó que el gendarme la manoseaba. Dijo que esto sucedió cuando ella tenía 13 y 14 años.
La UFI del centro ANIVI recibió la denuncia el 23 de noviembre último y los fiscales formalizaron el pedido de investigación el 6 de diciembre pasado. En aquel momento imputaron al gendarme del delito de abuso sexual simple, agravado por la situación de convivencia y su condición de guardador. Es que se hablaba sólo de tocamientos. Por eso continuó en libertad.
La UFI del centro ANIVI recibió la denuncia el 23 de noviembre último y los fiscales formalizaron el pedido de investigación el 6 de diciembre pasado. En aquel momento imputaron al gendarme del delito de abuso sexual simple, agravado por la situación de convivencia y su condición de guardador.
La investigación se inició con el aval del juez Diego Sanz, quien autorizó que tomara declaración a la adolescente a través de Cámara Gesell. En ese testimonio, la chica reiteró que el gendarme la manoseaba, pero también reveló que fue más allá y la accedió. Ésto se conoció en las últimas semanas, de ahí que los ayudantes fiscales Buteler y Cabral pidieron una nueva audiencia para ampliar y agravar la imputación contra el efectivo de Gendarmería.
Como este hombre estaba en Jujuy se demoró el trámite. Dio la casualidad que en estos días se enteraron que el gendarme estaba de visita en San Juan y fue así que lo citaron a tribunales. Concurrió con su abogado defensor, pero jamás se esperó que la sumarían la imputación de abuso sexual con acceso carnal.
El declaró en la audiencia y se mostró esquivo. Tras hacer su descargo, los ayudantes fiscales pidieron su detención, dada la gravedad del otro delito que le atribuyen, y el juez Sanz hizo al lugar. El magistrado dispuso que permanezca detenido por el lapso de 60 días mientras se avanza en la investigación por los presuntos delitos de abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal, ambos hechos agravados por la situación de convivencia y la condición de guardador, en concurso real. En ese tiempo permanecerá alojado en el penal de Chimbas.