Los seis policías, que fueron procesados penalmente por golpear brutalmente a un joven en los calabozos de la Comisaría de Pocito, fueron echados de la Fuerza. Así salió publicado en el Boletín Oficial, este viernes. Sus identidades son: el oficial subinspector Martín Gabriel Paz,, los cabos Gustavo Gabriel Díaz y Luis Guillermo Aguirre, y los agentes Javier Jesús Ponces Álamo, Facundo Nicolás González y Luis Emanuel Gelves. En un principio, hubo otro efectivo involucrado pero luego fue desvinculado: el agente Mauro Nicolás Recio.
La víctima de todo esto fue Mauricio Ontiveros, un obrero de la construcción que la noche del 20 de junio de 2019 andaba en auto por Pocito y fue arrestado por los policías del Comando Sur por una falta de tránsito. En dicho procedimiento hubo una discusión entre Ontiveros y los uniformados, por lo que éstos lo llevaron detenido a la Seccional 7ma. Lo que pudo ser un procedimiento de rutina se les fue de las manos a los uniformados cuando, supuestamente, perdieron los cabales y le dieron una paliza al muchacho.
La agresión quedó registrada por las cámaras de seguridad de la comisaría. Y justamente esos materiales fueron la prueba clave para determinar los distintos procesamientos a los implicados en el hecho. Ontiveros ya los había denunciado con anterioridad debido a las marcas que tenía en su cara producto de la golpiza.
En agosto de 2019, el juez Pablo Flores, por entonces a cargo del Segundo Juzgado de Instrucción, decidió procesar sin prisión preventiva a cuatro de ellos por apremios ilegales; a otros dos por incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.
Los más complicados son el oficial Subinspector Martín Gabriel Paz, el cabo Gustavo Gabriel Díaz y los agentes Javier Jesús Ponces y Facundo Nicolás González, de la Seccional 7ª, quienes fueron procesados por el delito contemplado en el artículo 144 bis, inciso 3, que señala que serán penados de 1 a 5 años de prisión e inhabilitación especial por doble tiempo al funcionario público que impusiere a los presos que guarde, severidades, vejaciones, o apremios ilegales.
Al cabo Luis Guillermo Aguirre y el agente Luis Emanuel Gélvez, del Comando Sur, los procesó por incumplimiento a los deberes de funcionarios públicos, establecido en el artículo 248 del Código Penal. El que zafó fue el agente Mauro Nicolás Recio, al que le dictaron falta de mérito en razón de que no pudieron comprobarle que haya participado en la agresión. Además, recomendado por su defensa Filomena Noriega, dijo que no estaba en el momento de la golpiza.