Esta semana comenzó el juicio contra la mujer, identificada como Emma Ahumada, de 28 años, que apuñaló a su pareja -de apellido Toledo, de 29 años- en su casa de Rivadavia. Ya declararon familiares de ambos implicados y todos llegaron a las mismas conclusiones: se trata de "una relación tóxica" y signada por la violencia.
Incluso, familiares de la acusada dijeron que Toledo es una persona muy violenta y que no era la primera vez que intentó atacar a Ahumada. Recordaron algunos episodios en los que el hombre agredió, o intentó, a la mujer ahora imputada por lesiones graves.
Cabe recordar que Ahumada está siendo defendida por Filomena Noriega y que ya tuvo la posibilidad de abreviar el juicio y tener una condena. Sin embargo, la mujer prefirió no reconocer el delito que cometió e ir a juicio ordinario ya que sostiene que el hecho se produjo en un contexto de legítima defensa.
La acusada sostuvo que el hombre fue quien inició con la golpiza y que, incluso, fue él quien fue a buscar un cuchillo para agredirla. Ella se lo habría podido sacar y le habría acertado un puntazo en la zona abdominal. Por esta versión, Ahumada no quiso reconocer el hecho y, por lo tanto, no se llegó a un acuerdo entre Fiscalía y defensa.
El hecho
El sábado último, sobre las 16:30, Ahumada fue detenida luego de que su pareja contara que lo apuñaló. A raíz de las herida, Toledo debió ser trasladado de urgencia hacia el hospital Rawson. Según el primer informe médico, presentaba una herida cortante en la región abdominal.
En el mismo traslado, Toledo contó que fue apuñalado por su pareja, en una vivienda de Rivadavia. De inmediato, los efectivos de la Comisaría 13ª se dirigieron hacia ese domicilio y detuvieron a la mujer que le ocasionó la herida en el abdomen.
La versión de la acusada
La mujer le manifestó a Noriega que ambos tuvieron una fuerte discusión, la que fue subiendo de tono hasta que "el hombre le pegó, la tiró al piso y hasta le puso un pie en el pecho", afirmó la letrada. Por otro lado, Noriega afirmó que fue Toledo "quien llevaba el cuchillo, ella se lo quitó y terminó pegándole el puntazo. Claramente, se dio todo en un contexto de legítima defensa".