Finalmente, en la jornada de este martes, el juez Javier Alonso, a cargo de la Segunda Circunscripción Judicial -con asiento en Jáchal-, decidió procesar al hombre detenido por abusar a su sobrina durante 7 años, según consta en la denuncia. El procesado es de apellido Espejo. Su defensa, a cargo de Filomena Noriega, ya adelantó que apelará el fallo.
Tal como afirma la denuncia, actualmente, la presunta víctima tiene 17 años y contó que los abusos comenzaron cuando ella tenía apenas 8 años, y se extendieron hasta los 15. Según contó en Cámara Gesell, el hombre solía convencerla y la llevaba hacia unos cañaverales ubicados cerca de su domicilio, en la localidad de Villa Mercedes, en Jáchal.
Además, afirmó que era de llevarla, junto a sus hijas, hacia la localidad de La Pampa para disfrutar de unos días de paseo. Sin embargo, todo se convertía en un calvario para la nena ya que allí también aprovechaba para abusarla, incluso con acceso carnal, según dijeron fuentes policiales.
¿Cómo descubren los posibles abusos? La menor era de hacer unos dibujos en los que marcaba con una cruz roja la zona de la entrepierna. También, tuvo varios intentos de suicidio. Por esto, su madre le consultó qué ocurría y la chica decidió contarle detalladamente las terribles aberraciones que le hacía su tío.
Con estos relatos, la madre de la chiquita se dirigió hacia la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial y radicó la denuncia. Hace poco más de un mes, los efectivos de la Comisaría 21ª, ubicada en Jáchal, fueron hasta la vivienda del presunto violador, lo detuvieron y lo dejaron a disposición de la Justicia.
La chiquita pasó por Cámara Gesell y los peritos determinaron que la menor había sido abusada, e incluso -dijeron fuentes policiales- tendría marcas propias de abusos en su vagina. Este examen es determinante para la causa y una prueba que, en principio, complicaría de sobremanera al acusado.