La militar asesinada por su pareja en el Chaco era sanjuanina
El viernes pasado, el padre de Germán Jiménez, un militar de 24 años nacido en Moreno, provincia de Buenos Aires, informó a la policía que había encontrado el cuerpo de su hijo, muerto de un disparo.
Al llegar la policía constató la información, sostuvo la hipótesis del suicidio, y en una inspección posterior en el lugar dio con el cadáver de Micaela Rivera Morales, de 22 años, también militar, y nacida en San Juan.
Trascendió en el curso de la investigación que los dos ya habían pedido la baja del Ejército.
El cadáver de Morales presentaba un disparo en la nuca, por lo que se estudia la hipótesis de que Jiménez la hubiera fusilado, para luego quitarse la vida con el mismo rifle calibre 22 con el que ultimó a la sanjuanina.
El cuerpo de Morales estaba debajo de varias mantas y frazadas, bajo una especie de estante. Presentaba varias lesiones, mayormente concentradas en su rostro, y atada al cuello una presilla de cuero crudo con argolla bien ajustada.