Hay ocasiones en la que tomar una copita de más hace que se pierdan los límites. Eso fue lo que le pasó a Guido Olguín, quien se acercó a un kiosco ubicado en Torino y Santa Rosa para comprar una cerveza y como el dueño no se la quiso vender se ofuscó y rompió el vidrio de la ventana del comercio.
Ante una llamada al 911, se hizo presente en el lugar un móvil de la Comisaría 6ª, con el Cabo Jorge Pastén y el agente Matías Brizuela. Ambos redujeron a Olguín, que se encontraba fuera de sí, y7 lo trasladador a dependencias policiales. Una vez en el lugar, el agresor empezó a auto agredirse, golpeándose la cabeza contra la pared. Este, hecha de durlock, sufrió un deterioro considerable. El caso quedó en manos del sistema de Flagrancia