“Si, la violé. Estuve mal”, vomitó con frialdad y sin vergüenza el confeso violador ante el juez Atenágoras Vega, de la Sala II de la Cámara Penal, donde se desarrolló el juicio por el que fue condenado a 15 años de prisión por abusar sexualmente de la hija de su ex novia, una beba que tan sólo tenía un año y medio. Durante la audiencia no tuvo reparos en dar los detalles del macabro hecho.
La fiscal Leticia Ferrón de Rago había pedido los 15 años que finalmente resolvió el camarista, mientras que el defensor oficial Horacio Merino solicitó 8 años en los alegatos.
Este grave hecho ocurrió en febrero de 2017, cuando el hombre se encontraba solo con la niña en una habitación de su casa, ubicada en el departamento 25 de Mayo. La madre de la beba había salido hacer las compras y el sujeto aprovechó el momento para ultrajar a la criatura.
Tras el brutal acontecimiento por el que la nena pasó quedó llorando hasta que su madre llegó. Como la vio mal -según relató durante el debate-, pregunto qué le pasó, pero el agresor dijo no saber. Lamentablemente, no tardó tanto en descubrir lo sucedido y el hecho salió a la luz.
La nena fue revisada y la médica legista que constató la violación pidió el traslado directo de la beba al Hospital Rawson. Según comentó la profesional en la audiencia, la propia vida de la pequeña estaba en peligro y destacó que afortunadamente fue tratada.
El condenado de 22 años irá a prisión directamente al Penal de Chimbas, mientras que el magistrado de Cámara solicitó que se investigue la participación de los familiares del violador. Es que acorde al relato de la mamá de la nena, la mantuvieron encerrada por 4 días, bajo amenaza, después de que descubriera el abuso.