Tras 10 años de investigación, se elevó a juicio una parte de la mega causa de expropiaciones con 8 procesados (de 16 imputados) acusados de integrar una banda de abogados, jueces y funcionarios que se dedicaban a inflar causas de expropiaciones para saquear las arcas del estado y el abogado querellante, Rubén Pontoriero, aseguró que está en condiciones de pedir la máxima condena para Santiago Graffigna, considerado el cabecilla de la red delictiva.
En ese sentido, el abogado que ofreció una conferencia de prensa -acompañado por el fiscal de Estado Jorge Alvo- confirmó que cabe la posibilidad de pedirle al Tribunal la máxima condena, la cual se acerca según los cómputos a los 40 años de pena para el organizador de la asociación ilícita, mas luego aclaró que esperarán por el desarrollo del debate para tener por seguro la condena que solicitarán llegado el momento de los alegatos.
Los que irán a juicio además de Graffigna son Ana María Melvin (ingeniera, perito de Fiscalía de Estado), Carlos Macchi (juez destituido por este escándalo), el abogado y socio de la asociación ilícita Horacio Alday, la ex jueza Rosalba Marún y tres peritos que citaba Graffigna: Fernando Videla, Juan Pablo Quiroga y Víctor Hugo Bustos.
Todos ellos quedaron con el procesamiento firme por el concurso de los delitos de fraude en perjuicio de la Administración Pública, tentativa de fraude a la Administración Pública, asociación ilícita, defraudación por ocultamiento o sustración de medios o elementos de prueba, entre otros delitos que comparten como integrantes o partícipes necesarios de una asociación ilícita, una red de estafa.
Respecto a la conformación del Tribunal de la Sala III de la Cámara Penal anunciaron que para fines de febrero se conocerán qué jueces lo integrarán. Con Benedicto Correa y Benito Ortíz descartados por participar en la etapa de instrucción y tras las inhibiciones de Pablo Flores y Guillermo Adárvez, los magistrados que se postulan son un juez de Instrucción: Martín Heredia Zaldo y los correccionales: Carolina Parra, Matías Parrón y Silvina Rosso de Balanza. Mónica Lucero tampoco sería de la partida pues habría manifestado de forma pública su amistad con el principal acusado.