El 19 de noviembre de 2016, en el Lote Hogar 59 de Chimbas, una mujer salió desesperada con su nieta de 4 años al hospital diciendo que se había descompensado y no sabía por qué razón. Sin embargo, en el nosocomio no sólo constataron que la niña había muerto sino también que había sido violada y que la causa de su deceso había sido provocado por alguien más.
Esa pequeña era Zoe Aballay y su caso conmocionó a toda la provincia que siguió de cerca el minuto a minuto de la investigación que culminó con su tío, Ezequiel Mereles, procesado por homicidio agravado por alevosía y abuso sexual. Ahora, el acusado afronta el juicio que comienza este martes en la Sala II de la Cámara Penal de Tribunales.
Marcela Barrionuevo, la abuela de la criatura, fue procesada también por encubrimiento ya que para el juez Guillermo Adárvez del Tercer Juzgado de Instrucción fue quien intentó tapar el asesinato de su hijo. A pesar de ello, la mujer sostuvo en todo momento que esa tarde en la que la nena "se descompuso" habían estado en un cumpleaños y que su nieta se quejaba que le dolía la panza, que la nena comenzó a vomitar y que por eso la llevó al hospital, donde falleció.

Todo ocurrió mientras la mamá de Zoe, Elena Mereles, trabajaba. Cuando se enteró que su hija había fallecido, extraña y repentinamente, acudió a la policía para directamente acusar a su hermano. Adárvez consideró que su madre la habría obligado a guardar el secreto y por ello la imputó por coacción y más tarde la procesó también por amenazas. Pese al relato de la abuela, los médicos legistas confirmaron que la pequeña había sido abusada.
Después de que se produjo el hecho el otro tío de Zoe, Fernando, responsabilizó al detenido por lo que le había pasado a su sobrina. "De mi hermano sí me lo podía esperar pero de mi mamá no, yo la conozco", había dicho a Tiempo de San Juan.
VIOLACIÓN Y MUERTE DE ZOE
Zoe Aballay (4) ingresó muerta al Hospital de Niños el pasado sábado 19 de noviembre en la madrugada. Su abuela, Marcela Barrionuevo, la llevó al nosocomio diciendo que tenía vómitos y dolor de panza por eso la primera hipótesis de los médicos fue que se había broncoaspirado con su propio vómito. Sin embargo, más tarde los legistas notaron algo raro en el cuerpo de la pequeña y se dieron cuenta que tenía claras señales de haber sido abusada sexualmente. La menor fue violada y asfixiada de forma manual.
Al realizar la autopsia el médico legista vio las lesiones en la vagina de la pequeña y las marcas en su cuello confirmaron que había sido abusada y estrangulada.
