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domingo 10 de mayo de 2026

EN EL SEGUNDO JUZGADO DE INSTRUCCIÓN

Otra vez liberan un detenido que tenía pedido de captura

Está acusado de corromper a una menor y le dieron la libertad sin consultar la planilla prontuarial, en la que aparecían 3 pedidos de captura anteriores.Además, lo excarcelaron sin indagarlo. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Gustavo Martínez Puga

El caso se destapó ahora por una cuestión muy menor. Fue hace dos semanas atrás, cuando el joven protagonizó disturbios en un pub de la avenida Libertador, en Desamparados. Tras llevarlo detenido a la Seccional Cuarta por averiguación de antecedentes, se dieron cuenta que el sujeto de 19 años tenía pedidos de captura desde la Justicia por delitos muchos más graves y desde hacía 7 meses. Pero la sorpresa fue mayor cuando el sospechoso fue llevado a Tribunales y allí se dieron cuenta que antes lo habían liberado por error.

Eso fue en abril último, cuando le dieron la libertad en el Segundo Juzgado de Instrucción siendo que tenía pendiente tres pedidos de capturas sin resolver: uno en el Tercer Juzgado Correccional por lesiones y amenazas y otros dos por faltas contravencionales, según consta en la planilla prontuarial.

Incluso, en ese juzgado le habían dado la libertad siendo que estaba sospechado de corromper a una menor, en cuyo hecho ni siquiera había sido indagado antes de soltarlo.

El error judicial se cometió en el mismo juzgado que hace tres semanas liberó también equivocadamente al sospechoso del homicidio de un comerciante de Rawson.

Ahora el abogado defensor, Gustavo Ariel González, le pidió al juez Pablo Flores que cite a indagatoria a su cliente, el que ya fue excarcelado en abril último: “Mi cliente tiene la necesidad de contar la verdad de los hechos y el sumario penal recién ahora –a mediados de junio- llegó al Segundo Juzgado de Instrucción desde la Seccional Sexta”, informó.

Es ilógico que el mismo abogado defensor pida a un juez que indague a su cliente. Indudablemente, el abogado se adelantó a los hechos y así intenta dejar en evidencia que la intención de su cliente es colaborar con la Justicia.

Lo que corresponde antes de excarcelar al sospechoso de un delito, si es que el delito es excarcelable, es que el juez tenga en sus manos el sumario penal que se hace en la comisaría; analice los hechos; consulte la planilla prontuarial para ver si tiene o no antecedentes –o si está pedido de otro juzgado-, y recién ahí tome la decisión de excarcelarlo o no.

Según los abogados defensores consultados, en la práctica suele ocurrir que los jueces ordenen verbalmente excarcelar a una persona y luego, a las pocas horas, envía el oficio con esa decisión plasmada por escrito. Pero en ese tipo de casos –según los abogados del fuero- siempre es para delitos menores, nunca en un caso de corrupción de menores.

LOS HECHOS

Así sucedieron los hechos. El sospechoso en cuestión es Darío Gustavo Sarmiento. En noviembre de 2013 fue denunciado en la Seccional Sexta por la madre de una menor, quien lo acusó de haber lesionado y amenazado a su hija. Por ese hecho también fue denunciado un gitano de apellido Juan. Esa denuncia recayó en el Tercer Juzgado Correccional.

Desde la defensa de Sarmiento dicen que, en realidad, Sarmiento y la jovencita mantenían un noviazgo y hubo problemas en la relación por la intromisión del gitano Juan.

Lo cierto es que, por ese hecho, a Darío Gustavo Sarmiento se le acumuló un pedido de captura en su prontuario, en el que ya tenía otros dos pedidos por faltas contravencionales.
Cinco meses después, en abril último, esa misma madre de la menor denunció otra vez a los Sarmiento en la misma comisaría. Fue el día lunes 21 de abril, cuando radicó una denuncia por “averiguación de paradero y corrupción de menores”.

La mujer dijo en la comisaría que Sarmiento padre había ido por su casa en su auto Ford Escort azul y que se habría llevado a su hija a Mendoza. Incluso, habría dicho que fue para prostituirla. La menor había desaparecido de su casa el viernes 18 de abril, para Semana Santa, y apareció el lunes 21. Esa noche la madre fue y denunció.

La policía fue al barrio La Estación y detuvo a Darío Gustavo Sarmiento y también a su padre, Gustavo Daniel Sarmiento, de 44 años.

Se supone que eran sospechosos de corromper a la menor y estaban a disposición del Segundo Juzgado de Instrucción.

A la semana, el juez Pablo Flores le otorgó la prisión domiciliaria al mayor de los Sarmiento, quien se supone que padecía de problema en sus riñones. No hay constancia de que el juez Flores haya indagado a Sarmiento padre. Incluso, días después le levantó la prisión domiciliaria y lo excarceló.

Tres días después de la prisión domiciliaria a Sarmiento padre, fue excarcelado Sarmiento hijo. Esa medida se habría tomado sin consultar la planilla prontuarial, ya que allí ya constaba el pedido de captura por la denuncia de amenaza y lesiones, más otras dos del Juzgado de Faltas.

Ahora, Darío Sarmiento ya está en libertad nuevamente: en el Tercer Juzgado Correccional lo excarcelaron por la denuncia de amenazas de noviembre de 2013. Pero en el delito más grave, el de corrupción de menores, aún no fue indagado.


El caso del “Conejo”, como si nada

A principio de mes, en el Segundo Juzgado de Instrucción también se cometió un error que llevó a dejar en libertad durante 6 días al sospechoso del crimen del carnicero Omar Jofré (53), quien fue ejecutado de un tiro en el pecho el 30 de abril último cuando se resistió a un robo en su negocio de la Villa Estornell, Rawson.

A pesar de la gravedad del error, ese caso quedó en la nada. En la Corte miraron para otro lado y dejaron que el paso del tiempo sepulte el escándalo.

El caso tomó estado público por la publicación de Tiempo de San Juan. Conocida la irregularidad, el juez Pablo Flores, titular del Segundo de Instrucción, le echó la culpa al Cuarto Juzgado de Instrucción, porque dice que sin su conocimiento le cambió el lugar de detención del “Conejo” Lucero; y también responsabilizó al programa informático del Poder Judicial, porque dice que no le aparecía como que el sujeto estaba vinculado a un homicidio.

Lo concreto es que fue el juez Flores el que firmó el oficio ordenando la liberación del “Conejo” Lucero cuando lo desvinculó de un delito contra la propiedad, siendo que en su mismo juzgado lo tenían detenido por el homicidio del comerciante. Afortunadamente, el sospechoso se entregó al juzgado, donde aún espera ser indagado.

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