Los aparatos fueron dejados en el campo cerca del parque Ischigualasto, para que pudieran capturar imágenes de los animales de la zona, cuando un hombre que hacía trabajos de agrimensura en el lugar, se las llevó.
Se trata de dos cámaras marca Truth Cam Primos, de color camuflado tipo militar, con flash infrarrojo.
Tras la denuncia de la becaria, personal de la Comisaría 12 llevó a cabo una investigación hasta que logró dar con estas dos cámaras fotográficas que tienen un elevado valor económico y que fueron devueltas a su propietaria.