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domingo 10 de mayo de 2026

Una segunda oportunidad

La historia del sobreviviente de la tragedia caucetera

El fatal accidente del pasado 10 de mayo en Caucete les quitó la vida a cinco personas. Qué fue lo que pasó esa fatídica madrugada de sábado y quién es el hombre que se salvó y ahora ya está junto a su familia.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Mauricio Olmedo es un comerciante de 38 años oriundo de Chimbas que no imaginaba que su vida tomaría relevancia a nivel nacional luego de ser el único sobreviviente de una tragedia vial que dejó cinco fallecidos, entre ellos un amigo suyo.

Olmedo es papá de dos nenes de 4 y 2 años y vive con su familia en una casa del barrio Andacollo 8.

Según lo manifestado por sus familiares, se dedicaba a vender ropa y además tenía un almacén en la zona cercana a su casa. “Se la rebuscaba todo el tiempo para sacar a la familia adelante y  por eso viajaba mucho”, contó a Tiempo de San Juan su suegra. La esposa del sobreviviente, Valeria, no quiso hablar públicamente de la tragedia.

El día del fatal accidente, Olmedo regresaba desde La Rioja con su amigo y compañero de viaje, Jorge Tejada, de 45 años.

Eran casi las cuatro de la madrugada del 10 de mayo cuando Mauricio y Jorge venían de Este a Oeste  en  un Gol Trend por la calle Paula Albarracín de Sarmiento (Ruta 20),  quien manejaba era su compañero. Mauricio dormía en el asiento del acompañante, ya que habían montado turnos para no cansarse tanto.

Ambos venían desde La Rioja luego de hacer trámites por un vehículo que les habían confiscado en un viaje anterior. Al parecer, sería un utilitario en el que habrían traído mercadería para comercializar.

Seguramente estaban ansiosos por llegar y ver a sus familias. Pero ninguno de los dos imaginaba que al llegar al cruce con Juan José Bustos, en Caucete, protagonizarían uno de los accidentes viales más trágicos de la provincia, que dejó un saldo de cinco muertos y a Mauricio al borde de la muerte durante algunos días.

En un VW Senda que iba por Juan José Bustos, de Sur a Norte, venían cuatro jóvenes cauceteros: José Ochoa, de 25 años; Jorge Ochoa, de 20;  Washington Espeche, de 23;  y Jesús Rivero, de 18.

En ese cruce fatal fue donde el Gol Trend, que transitaba por una ruta nacional, impactó de lleno contra el Senda, que atravesaba la ruta por una calle.

Los ocupantes del Senda, al igual que el conductor del Gol, fallecieron en el acto. Los vehículos quedaron prácticamente irreconocibles, tal es así que desde la Comisaría 9na aún tratan de determinar quién manejaba el Senda.

Tres de los ocupantes cauceteros salieron despedidos fuera del automóvil que terminó incrustado en una tela olímpica del cierre perimetral de la planta de OSSE.

Mauricio Olmedo fue trasladado de urgencia al Hospital Rawson y su estado fue mejorando con los días, pero al comienzo ningún médico se atrevía a decir si sobreviviría.

El comerciante chimbero sufrió múltiples cortes en la cara, quebradura de maxilar y de sus costillas, nadie sabía a ciencia cierta qué posibilidades tenía de salir vivo. Sin embargo, luego de cuatro días de internación, finalmente comenzó a ingerir  líquidos y los profesionales consideraron que se encontraba fuera de peligro para ser dado de alta.

En un abrir y cerrar de ojos un siniestro vial  se llevó la vida de cinco personas y dio una segunda oportunidad a Olmedo, que se transformó en el sobreviviente de una tragedia que llegó a los medios nacionales.

Profesionales del Hospital Rawson, contaron a Tiempo de San Juan que Olmedo no recuerda nada del accidente, que lo único que sabe es que chocó y que ahora será su familia la encargada de darle la terrible noticia: que su amigo y socio, Jorge Tejada, murió.
Según confirmaron desde la Comisaría 9, los peritos aún se encuentran trabajando para determinar qué fue lo que pasó ese fatídico 10 de mayo.

La hipótesis más fuerte es que ambos vehículos se encontraron en un cruce que no tiene semáforos. Además el Gol Trend circulaba por una ruta nacional por la que se viaja a gran velocidad.

Probablemente quien manejaba el Senda no vio el cartel de PARE que advierte la peligrosidad del cruce. El resultado: cinco vidas que se perdieron en un abrir y cerrar de ojos y una nueva oportunidad para Mauricio, que se transformó en el sobreviviente.

Ahora Mauricio Olmedo ya está en su casa del Barrio Andacollo, al cuidado de su familia, sin poder hablar por la quebradura en el maxilar.
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