Paren las Rotativas

Habló la familia de Gabriela Núñez tras su liberación: “Es lo que esperábamos, su intención no fue matarlo"

Aseguraron que la mujer sufría violencia de género y que el día del ladrillazo mortal, su expareja la había amenazado. Además, contaron que venderán la casa materna para poder pagar la fianza fijada por el juez. Mirá la entrevista completa.
miércoles, 3 de noviembre de 2021 · 11:03

A pocas horas de que se conoció la liberación de Gabriela Núñez, la mujer que mató de un ladrillazo a su expareja en Pocito, su familia rompió el silencio en Paren las Rotativas. Un hermano, identificado como Emanuel, contó en exclusiva cómo tomaron la decisión del juez Juan Carlos Caballero Vidal y, además, dieron detalles de la conflictiva relación que mantenía la mujer con el fallecido, Gonzalo Adrián Martínez.

La noticia de la excarcelación de Núñez se conoció el martes en la mañana, cuando el magistrado de instancia superior le dio lugar al concurso de impugnación y cambió el escenario para la acusada. Caballero Vidal entendió que era necesario modificar la imputación y por tanto resolvió que la carátula del caso se ajustaba a un homicidio agravado en estado de emoción violenta, tal y como lo había planteado la defensa. 

“Estoy contento, muy contento. Esperábamos que el juez tomara esa decisión, que es muy importante para la familia y la venimos peleando desde hace rato. Hay mucha gente que habla, pero nadie sabe lo que pasó más que ella y él. Sinceramente la intención de ella no fue matarlo, la conozco. No lo justifico tampoco, porque es una vida, pero no fue su intención”, comentó el hermano de la imputada.

Emanuel avaló la nueva carátula (hace referencia a que la víctima estuvo en un estado emocional alterado que le impidió controlarse por causa de ira, dolor, irritación, pasión y miedo) y manifestó que su hermana era víctima de violencia de género, e incluso declaró que el 2 de octubre, cuando ocurrió el ladrillazo mortal, su excuñado había amenazado a la mujer. “Una vez la vi con los ojos morados y la cara desfigurada. Adelante mío le levantó la mano. No sé porque la familia de él dice que nada que ver”, apuntó el hombre.

Ahora, tras más de un mes, espera reencontrarse con su hermana. Para que su excarcelación se haga efectiva deben pagar una fianza de 100 mil pesos: “Vamos a vender la casa materna donde nos criamos todo. La tenemos que vender para ayudarla, no la vamos a dejar sola”, cerró.

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