PAREN LAS ROTATIVAS

Alessi, íntimo: el psiquiatra que quiso ser, sus inicios en un garage y el secreto de 30 años de éxito

El famoso estilista sanjuanino contó detalles de su infancia y juventud en el Barrio Edilco, Rawson. El día que se reveló ante su familia y dejó la facultad para montar una peluquería.
lunes, 4 de octubre de 2021 · 09:21

Cuando era joven su abuela ya se lo había anticipado: "Deberías ser peluquero", le había dicho después de verlo jugar con una prima a la que le hizo un espectacular peinado. Miguel Ángel Alessi casi que ignoró aquel consejo. Estaba seguro de estudiar medicina y recibirse de psiquiatra, por eso en la Secundaria terminó realizando una pasantía en el Hospital Mental de Zonda. Aquella experiencia en el neuropsiquiátrico hizo un clic en él. Y si bien se fue a Córdoba a hacer la carrera universitaria, al tiempo volvió a San Juan e inició su camino en lo que realmente era su vocación: la peluquería. 

Aquella historia sobre el Hospital Mental ya la contó muchas veces, pero expresó que siempre es lindo volver a recordarla. Mientras cumplía con la pasantía y conocía a fondo el mundo de la psiquiatría, desde adentro del hospital ubicado a metros de Avenida Ignacio de la Roza, apareció una simpática turista italiana que había protagonizado un confuso episodio en un hotel céntrico en el que se albergaba y por eso había sido trasladada al nosocomio.

"Ella me marcó. Era una señora guapa, a quien se le notaba el crecimiento de sus canas. Ella, con un español muy limitado, nos dijo que quería hacerse el color. Desde casa busqué pedacitos de tintura y le hicimos el color. Fue un quiebre. En ese momento ella se levantó y me dio un abrazo. Su gesto había cambiado. Ahí decidimos hacer la semana de la moda en el hospital. Fue así como me convertí en peluquero", aseguró el protagonista.

Miguel Ángel dejó la facultad. Por problemas personales regresó a la provincia y “se la jugó”.  “Dije ´quiero hacer esto, desarrollar habilidades para hacer sentir y ver bien a la gente´”.

Fue en el living-comedor de su casa donde empezó a recibir a sus primeras clientas. También atendía a domicilio, pero fue en su hogar donde montó un salón de belleza que con el tiempo se fue convirtiendo en uno de los más populares de Rawson. Tenía tanta clientela que al tiempo se mudó al garage. "Me cedieron el espacio sin confiar en que yo realmente iba a ser un chico responsable en esta actividad. Costó mucho convencer a mi familia, a la gente no", contó el estilista sanjuanino en un mano a mano con Sebastián Saharrea para Paren las Rotativas (Canal 13 San Juan). 

"Me costó convencer a mi familia de que quería ser estilista"

Alessi confesó que pudo revelarse ante su familia, enojada porque había colgado los estudios universitarios, gracias al espíritu rebelde y desprejuiciado que tenía en aquella época. "Yo no lo pensaba tanto, ahora sí pienso. Pero en ese tiempo no me importaba nada. Siempre fui sin filtro, independiente de pensamiento. Ahora mido las cosas y soy políticamente correcto. Ahora veo el resultado de lo que fui y no estuvo tan mal. Todo aquello que sembramos, sobre todo en esta época, que es mucho más compleja... puedo decir que hoy recibo aprecio y reconocimiento. Que puedo trabajar muy relajado, que no tengo que hacer ningún esfuerzo para convencer a alguien", señaló. 

Del garage al gran salón

Después de su experiencia en el Barrio Edilco lo apostó todo por el salón de Avenida Rioja, el que conserva hasta el día de hoy. Allí montó una peluquería con estilo rústico, con techo de madera, paredes bolseadas y de grandes dimensiones. En 1999 la transformó por completo, convirtiéndola en un salón moderno y uno de los cinco mejores del país, según la reconocida marca de tintura Loreal.

"Entrando al nuevo milenio, decidí darle esta onda actual. Contaba con más recursos e hice una gran inversión. Fui pionero en esto, en tener una cadena de peluquerías, también en cuento al servicio, a la forma de tratar y animar al cliente, haciéndolo vivir una experiencia, que es lo que más me gusta. Mi desafío constante es que la gente viva una experiencia", señaló.

Hoy Miguel Ángel lleva casi 30 años en la actividad, en el mismo salón que lo vio dar sus primeros pasos en la época del `90. "Creo que soy lo que soy por la gran responsabilidad que he sentido por la profesión. Para mí, que nos visite la gente y que nos elija, es una gran responsabilidad. Entonces todos los esfuerzos han sido dirigidos a capacitarnos, a formarnos, a viajar mucho, a incorporar las cosas que pasaban en otros lugares del mundo e intentar replicarlas en San Juan", apuntó.

El estilista confesó que tuvo oportunidades de irse de San Juan y que incluso tuvo –y tiene- ganas de hacerlo, pero al final siempre se inclinó por su apostar por su provincia. “Me la jugué por San Juan, amo esta provincia. Quizás no fue a plaza para el desarrollo, pero yo obtuve la oportunidad de viajar, de estar en los escenarios más importantes del país y del exterior, trabajando, presentando colecciones y estando para muchas empresas. Tampoco me pareció descabellado de federalizar un poco. Pero siempre volví, nunca viví en otro lado que no sea San Juan”, manifestó.

"Me la jugué por San Juan, amo esta provincia"

 

Alessi contó que las crisis económicas siempre lo golpearon y que, pese a eso, nunca se imaginó fuera de San Juan por los vínculos que pudo enlazar con los sanjuaninos: “Me cuesta mucho pensar en irme, por elección te quedas en un sitio. Yo tengo muchos amigos acá, mucho cariño de la gente. Salir a la calle es encontrarse con mucha gente afectuosa. El sanjuanino es muy cariñoso y ese cariño no se recibe en todos los sitios. Siempre destaco la calidez del sanjuanino”.

Chismes de la peluquería, ¿mito o verdad?

“El chisme por acá no pasa”, se atajó entre risas Miguel Ángel Alessi. Consultado sobre si en los salones de belleza se filtran escándalos e información jugosa, el estilista remarcó que en su local trabajan con un sistema dinámico y sistematizado que no permite el diálogo fluido con el cliente, más que para asesorarse y analizar la imagen. “La gente llega, se anuncia e ingresa. La gente es inmediatamente atendida. Pero sí, es cierto que generas un vínculo con la gente y hay clientes que te cuentan un par de cosas…. No quisiera que escribas sobre eso (risas). Pero el que charla más es el varón, no es la mujer. Con ellos son con los que más me entero de las cosas”, contó.

En este contexto, Alessi comentó que el haber ahondado sobre la psiquiatría ayudó en su diálogo fluido con el público y a captar rápidamente qué look le sienta bien. Para el estilista, todo va de la mano. “Puedo hacer sentir que se sienta bien de manera rápida. Son tantos años de experiencia que es raro que no le pegue con el look de entrada. Veo al cliente y digo `esto le queda bien´. Es automático. Ahora con el barbijo es complicado, pero con una foto lo soluciono”.

Para el estilista la peluquería es un estilo de vida que lo hace feliz los 365 días del año. Dice que le gusta trabajar siempre aunque reconoce que el invierno y otoño lo “bajonean”. Prefiere el verano. “Soy muy feliz trabajando, me siento aislado de todo lo que pasa. Después me conecto, veo portales, me informo un poquito. Me enojo, sí, pero se me pasa rápidamente. Esto, la peluquería, me pone de buen humor. Me vengo a trabajar, veo a la gente feliz y eso me hace feliz”, cerró.

 

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